04 febrero 2015

Rogelio Moreno




Triste noticia, recién escuché que apenas hace unos días lamentablemente murió el locutor Rogelio Moreno. Los que ya son moyorcitos como yo, adultos contemporáneos en avanzado estado de putrefacción,  seguramente lo recuerdan apareciendo en Canal 5 entre caricatura y caricatura, así como lo hacía el querido Tío Gamboín.

De niño yo recuerdo en Canal 8 (hoy Canal 9 de Televisa) a un locutor muy cotorro llamado Jorge Gutiérrez Zamora. Este locutor, que entre otras cosas era el encargado de hacer la presentación del programa de “El Chavo del 8”, tenía dentro del canal más o menos las mismas funciones que posteriormente tuvo Rogelio Moreno en Canal 5. Jorge cotorreaba en pantalla, presentaba la programación dirigida a los críos, leía la correspondencia, daba consejos a los niños “chupa dedote”, y claro, platicaba y cantaba con su famosa Calaca Tilica y Flaca. Por otro lado, en Canal 5, Ramiro Gamboa mejor conocido como “Tío Gamboín”, quien también había comenzado como locutor, era el jefe de jefes en lo que respecta a interacción con niños. Entre el Tío Gamboín y Rogelio Moreno se repartían la tarde para hacer sus capsulas a lo largo de la programación infantil del Canal 5.

Rogelio Moreno, me cuentan porque yo soy viejo pero no prehistórico, trabajó al lado de su hermano Genaro Moreno en el icónico programa pionero de la televisión mexicana “Club Quintito”.  El famoso “Club Quintito”,  junto con el programa del Tío Herminio (Herminio Álvarez Rodríguez el autor de “Las Rejas de Chapultepec), fue seguramente de los primeros programas dedicados a los niños allá por los años 50s y 60s. Como les digo eso es cosa de la prehistoria, donde yo ya recuerdo y ubico bien a Rogelio Moreno es en los enlaces que él hacía durante la barra infantil de Canal 5 junto con Tío Gamboín. Ahí, igual que Jorge Gutiérrez Zamora en Canal 8, daba consejos a los niños acerca de buena alimentación, de los valores familiares, de la importancia de estudiar y obedecer a los padres, en fin, puros mensajes positivos de esos que hoy hacen tanta falta para todos esos escuincles nalgas miadas pelados y berrinchudos.


Genaro Moreno conductor de "Club Quintito" y hermano de Rogelio.

El Tío Herminio.

Jorge Gutiérrez Zamora en Canal 8.
Foto: Guillermo Márquez.

El gran Ramiro Gamboa mejor conocido como Tío Gamboín.

Rogelio Moreno en su programa "El Buzón de Rogelio Moreno" allá
por los años 80s.


Recuerdo que al salir de primaria, mis abnegados y clasemedieros padres se mocharon con un bonito viaje a Disneylandia para celebrar que su rorro, o sea yo, había terminado su escuela (de panzazo pero la terminé). Para tal aventura mi madre contrató los servicios de la agencia de viajes más conocida de ese entonces, o al menos la más conocida por nosotros, me refiero a la agencia Viajes Bojorquez. La excursión que escogió mi madre incluía la visita a Disneyland, los Estudios Universal, el Sae World, Knott's Berry Farm y el Zoológico de San Diego. Durante esa excursión recuerdo que hicimos una parada en un restaurante que estaba a un constado de un freeway para tomar nuestros sagrados alimentos. Cuando yo me encontraba analizando la mejor manera de ponerle en la madre al generoso buffet de aquel recinto, de pronto se abrió la puerta de cristal de aquel lugar y apareció frente a mí el mismísimo Rogelio Moreno quien comandaba una bonita ponchiexcursión con harto niño pudiente. Lo que sucede, si ustedes recuerdan, es que por aquel entonces era muy común que la gente conocida organizara excursiones a Disneylandia para hacer "bisnes", recuerdo que lo hacían entre otros “El Pecas” y mismo Chabelo. Lo primero que me llamó la intención de Rogelio Moreno fue el bonito tinte rojizo que cubría su cabellera, muy distinto a como yo lo veía en mi televisión Telefunken blanco y negro. Mi sueño de chiquillo siempre había sido ir en una excursión de esas a Disneylandia, especialmente con Chabelo, pero luego de que observé que Rogelio Moreno traía una cara de “ya vengo hasta la madre de tanto escuincle”, inmediatamente se me quitaron las ganas y me quedé muy feliz con mi cariñoso y alegre guía de turistas gay asignado por Viajes Bojorquez. Terminamos de comer, acto seguido nuestro guía dio la orden de subir al autobús, y ahí dejé al hastiado Rogelio Moreno lidiando con sus críos mientras yo continuaba mi camino hacia "el lugar más feliz del mundo".

La segunda vez que vi en persona a Rogelio Moreno fue en Reino Aventura (hoy Six Flags México). Yo ya estaba más grande, tendría unos 16 años. A la entrada del parque, en donde hay (o había) un kiosco, se encontraba el equipo de Televisa grabando el programa Super Vacaciones de Canal 5. Ahí, junto con Rogelio Moreno, estaban: Tío Gamboín, Cynthia Klitbo (muy jovencita y guapa) y el “simpático” Gato GC. Para entonces, a mi puberta edad, a mí ya no me llamaba mucho la atención Tío Gamboín o Rogelio Moreno, pero sí la bizcochito de Cynthia Klitbo que fue a la que le dediqué toda mi atención. Luego de estar un rato viendo como se grababa el programa le tuve que decir adiós al bizcochito de Cynthia Klitbo y seguí mi camino rumbo a la Casa del Tío Chueco y la Canoa Krakatoa. Esa fue la segunda y última vez que vi en persona a Rogelio Moreno.


La última vez que vi a Rogelio Moreno en persona fue en Reino Aventura.
Junto a él esta Tío Gamboín y en el extremo derecho Cynthia Klitbo.


Durante varios años seguí viendo a Rogelio Moreno en el Canal 5 porque aunque yo ya estaba bastante labregoncito nunca dejé mi gusto por las caricaturas, ya saben, que “Don Gato y su Pandilla”, que los “Supersonicos”, que “Los Picapiedra”, que “Scooby-Doo”, que “Bugs Bunny”, que “Animaniacs”, que los “Baby Muppets”, etc. Pero de pronto un buen día desapareció Rogelio Moreno de la pantalla y no supe más de él; seguramente los ingratos de Televisa le dieron las gracias y lo condenaron a vivir en el olvido junto con muchos otros personajes importantes que fueron los que realmente hicieron de esa empresa lo que hoy es.

Hoy la noticia es que Rogelio Moreno ha muerto, al parecer vivía en Cuernavaca y ya estaba bastante enfermo. Mi deseo sincero es que su familia encuentre pronto la resignación necesaria para seguir adelante. Yo, por mi parte, solo espero algún día volvérmelo a encontrar para poderle decirle, como él lo hacia todas las tardes: “Donde nos veamos, así nos saludamos”.



Descanse en paz el querido Rogelio Moreno.