17 julio 2013

¡Discos y Casetes al 40%!



Acabo de escuchar que el chocantito y apócrifo Julio Regalado (el original siempre fue y será Sergio Corona) hoy puso en La Comer los CDs y los DVDs al “espectacular” 2X1.



Este viejo mamila es el actual Julio Regalado,
nada que ver con el legendario Sergio Corona.

El original Julio Regalado siempre será Sergio Corona... he dicho.

Julio Regalado anunciando una oferta en las tobimedias, meidas y
pantimedias.


En mis tiempos (frase recurrente en este espacio), antes de que la nuevas estrategias de mercado hicieran de las suyas, eso del 2X1 simplemente no existía. En mis tiempos las ofertas eran un porcentaje de descuento del precio regular del producto, ejemplo: Discos y Casetes al 40%. Hoy, con sus trinches 2X1 o 3X2, a uno lo obligan a comprar más de lo que realmente necesita, y ellos, hábilmente, obtienen utilidades no por un producto sino por dos o más, o sea, no le pierden. Afortunadamente, en este caso, la piratería ha hecho que dejemos a un lado esta intrascendente y engañosa oferta y le pintemos unas bonitas cazuelitas a la Comercial Mexicana.

Seguramente la mayoría de ustedes recuerdan el caos que se armaba cuando, allá por los 80s, alguna de las tiendas de autoservicio más importantes de México (Aurrera, Gigante o Comercial Mexicana) anunciaba los discos y los casetes con un 40% o incluso un 50% de descuento. Era prácticamente imposible acercarse a los anaqueles y los estantes del departamento de discos, uno podía llegar a perder la vida en el intento o incluso quedar embarazado. Había que echar la lámina por delante para abrirse camino entre la multitud y poder intentar encontrar el disco deseado. Lo cierto es que en la mayoría de los casos esto nunca se conseguía, uno llegaba buscando el último disco de Flans, de José José, de Madonna o de Duran Duran y terminaba comprando uno de la Rondalla de Saltillo, de Rulli Rendo o de los Churumbeles de España.

Luego venía lo mejor, había que hacer una trinche cola kilométrica para pagar los LPs y los casetes en la única caja que había en el departamento de discos. En ocasiones la turba enardecida se organizaba y, aplicándole calor al gerente de la tienda, lograba que este autorizara que los discos se pagaran en otra caja. Al final uno salía muy contento con sus discos, discos que ni nos gustaban pero como habíamos pagado un 40% menos del valor, sentíamos que habían valido la pena el apretujón y la espera a la hora de pagar.






Hoy les puedo asegurar que si van a la Comer a aprovechar su trinche 2X1 en CDs y DVDs no van a tener mayor bronca ni al escoger ni al pagar; pero, yo me pregunto, por qué pagar por algo que se puede obtener por tan solo 8 pesos afuera del metro o incluso gratis en internet. Por cierto DIGAN NO A LA PIRATERIA… si, aja, y luego.



Los tiempos pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!