19 abril 2013

Uri Geller alias "El Cucharas"



El otro día mientras pacientemente esperaba ser atendido en una prestigiada, exclusiva y elegante fonda de conocido barrio, me encontraba yo divagante, absorto, recogido, pensativo y ensimismado jugando alegremente con una cuchara (haciéndome pendejo pues), cuando de pronto vino a mi mente la imagen aquel célebre personaje de nombre Uri Geller.

Como siempre ocurre en estos casos y antes de pedirles amables lectores que hagamos juntos un bonito ejercicio de memoria, he de decirles que si ustedes no tienen los suficientes años como para hacerse llamar “adultos contemporáneos en avanzado estado de putrefacción” (como yo), tendrán entonces que pedir la ayuda del primer cebollín o ciruelita que encuentren a su lado para que les de más luz al respecto.

Pues bien, el tal Uri Geller era un tipo que un buen día llegó del extranjero para presumir sus dotes de “dobla cucharas”. Uri Geller nació en Israel, ha sido desde militar hasta modelo profesional, escritor, y por supuesto, ilusionista. La primera vez que yo lo vi debió ser en el programa de Raúl Velasco “Siempre en Domingo”, aunque igual recuerdo que se presentó en “Hoy Mismo” con Guillermo Ochoa. Cuando vino a México, más o menos a mediados de los años 70’s, él habrá tenido poco más de treinta años. Era un tipo bien parecido, de pelo largo (onda Camilo Sesto) y muy parecido físicamente al famoso mago David Copperfield.


Así se veía Uri Geller en los años 70's cuando comenzó a
cobrar fama.


Uri Geller presumía tener poderes psíquicos. Su número más popular y por el cual se hizo harto famoso, era el de doblar cucharas tan solo con el poder de la mente. Cuando se presentaba en la televisión él pedía que todos en sus casas tomaran una cuchara e hicieran lo mismo que él hacía, había que seguir sus instrucciones para intentar doblar la cuchar como lo hacía Uri Geller. Y allí estaba todo México viendo “Siempre en Domingo” cuchara en mano esperando a que Uri Geller nos enseñara a doblarla con el poder de la mente. Para ello había que concentrarse (haciendo cara de Jack Nicholson en “El Resplandor”) para enseguida comenzar a frotar la cuchara con la yema de los dedos pulgar e índice. Después de unos minutos, la cuchara debería de comenzar a doblarse como si se hubiera derretido la parte que tocaban nuestros dedos. Cuando terminaba su número en la televisión, Uri Geller pedía que las personas que habían conseguir doblar la cuchara en sus casas llamaran al estudio para dar su testimonio. Por supuesto que nadie podía, los que llamaban era porque la habían doblado usando la fuerza de los dedos y no el supuesto poder de su mente, ¡ah! pero eso sí, se daban su tacote hablando a la tele para que Memo Ochoa o Raúl Velasco mencionaran su nombre. Lo que si pasaba en la mayoría de los hogares mexicanos, como en el mío, era que las mamás o las abuelitas pegaban el grito al ver todas sus cucharas dobladas (a la mala) por los que querían imitar el célebre aborto de Kalimán. Yo recuerdo haber recibido sendo zape en mi cabezota luego haberle doblado varias cucharas a mi Inmortal abuela, por supuesto que dicho zape vino acompañado de un sentido y sonoro: “¡Escuincle cabrón!”.


Uri Geller doblando la vajilla de su abuelita.

Uri Geller y su look harto parecido a David Copperfield.

James Randi se encargó de desenmascarar los trucos de
muchos que decían tener poderes paranormales, entre
ellos Uri Geller. Esto le costó serias demandas.

Uri Geller actualmente tiene 66 años y sigue ganando mucho
dinero con sus presentaciones esporádicas. 


Otro de los numeritos que presentaba Uri Geller en televisión, era el de poder arreglar relojes descompuestos, igual, solo con el poder de la mente. Para ello de nuevo pedía al respetable que lo veía desde sus casas, que sacaran sus relojes descompuestos y los pusieran frente a los aparatos televisores para que él los pudiera hacer caminar. Me imagino que en un principio los relojeros de las calles de Madero y de los Portales del Zócalo capitalino sintieron pasos en la azotea, seguro pensaron que se iban a quedar sin chamba, sin más relojes que componer, pero la verdad es que nanai, siguieron componiendo relojes a la antigüita sin ninguna bronca. Muchos de los relojes que supuestamente se compusieron en las casas de las personas seguramente fue porque estaban en el olvido y lo único que necesitaban era que los desempolvaran y les dieran cuerda (en ese tiempo no había relojes de cuarzo como ahora).

Uri Geller también decía tener entre sus habilidades paranormales la de la telequinesis, es decir, que podía mover objetos a distancia sin otra ayuda más que la de la mente. Este era uno de sus trucos mas chafas, es más cualquier niño que compre un juego de magia “Mi Alegría” seguramente sabe cómo se hace eso… mover un lápiz en una mesa no es nada del otro mundo.

Uri Geller irremediablemente pasó de moda y dejó de venir a México. El se retiró por ahí de los 80’s y se dedicó a disfrutar de varote que hizo engañando bobos. Se dice que hizo mucho dinero buscando agua en el subsuelo para poder extraerla. También se dice que igual podía encontrar yacimientos de petróleo o metales preciosos tales como el oro. El chiste es que Uri Geller hizo un buen de dinero y prácticamente se retiró del show business. Según fuentes "confidenciales" que no pienso revelar, bueno si, según wikipedia, actualmente vive en Sonning-on-Thames, Berkshire, Inglaterra, en una bonita y discretita finca de adobe junto al río Támesis. Dicen que actualmente le da duro a la “escrebida”, ya ha escrito varios libros, muchos de ellos de ciencia ficción que confieso no he leído (ni lo pienso hacer).

Recuerdo que Uri Geller llegó a ser muy amigo del difunto Michael Jackson, ya ven que al morenazo siempre le gustó lo extravagante, lo excéntrico y lo raro (y la neta Uri Geller si era medio “rarito”), en fin, que Dios lo hace y ellos se juntan, dice el dicho.


Al parecer al morenazo Jackson le gustaba que Uri Geller le
"doblara" la cuchara porque eran bien íntimos.

Uri Geller y Michael Jackson, ambos con mucho varo para
gastar en arte y mugre y media. 

Aquí está Uri Geller con el famoso "cabeza de rodilla", el gran
Elton John antes de que luciera su actual look de
señora de Tecamachalco. 


Por último aquí les dejo este video en donde James Randi, el archienemigo de Uri Geller, lo desenmascara y lo balconea bien y bonito. Aquí en el video se muestra lo mal que la pasó Uri Geller cuando fue invitado al show de Johnny Carson… chéquenlo.






Bueno, pues gracias a todo ese tiempo que se tardó doña "Pelos" en servirme mi sopa de estrellita, pude alucinar con mi cuchara de peltre y recordar al buen Uri Geller. Seguro que pronto habrá de nuevo algún pretexto para volver a recordar algo como esto, algo paranormal y chinhuenhuenchón que nos sorprenda…. Turu ruru, turu ruru, turu ruru (a ritmo de “La Dimensión Desconocida”).


Los tiempos pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!


7 comentarios:

Lily E dijo...

Hola Said! Somos más o menos contemporáneos, lo sé porque conocemos los mismos juguetes. Con esta entrada de Uri Geller, entiendo por fin como mi hermana pudo doblar su cuchara con la que se enchina las pestañas, hasta la pudo cortar, pero no precisamente con el poder de la mente si no con el de unos dedos bien calientes. Me encanta como escribes, no tardes tanto en un nuevo post.

jaime said dijo...

Gracias Lily, qué bueno que te gustó. Prometo ya no tardar tanto en volver a publicar, me voy a poner las pilas jeje. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Yo ya ni me acordaba pero ahora que lo vi y te leia claro que me acuerdo, sobre todo eso de que las dueñas de las cucharas se enojaban cuando las doblabamos los niños jajajaja

Marina dijo...

Me encantó tu blog!!! Lo descubrí por casualidad. Me emocionó. Saludos.

jaime said dijo...

Pues que bueno que te gustó Mariana, ¡bienvenida!

jaime said dijo...

Perdón, me equivoque con el nombre, MARINA!!

Tarea: Hacer cinco planas con el nombre "Marina".

Anónimo dijo...

En todo caso, David Copperfield se parece a UG y no al revés.
Toda vez que UG es mayor y ya era famoso cuando Copperfield (cuyo verdadero nombre es David Seth Kotkin) todavía andaba practicando con el mazo de naipes...