23 abril 2013

Flipper, Lassie, Maya, Ben, Mr. Ed y Skippy, mis animales favoritos de la t.v.


Acúsome ante Dios y ante ustedes hermanos del internet de ser descaradamente zoofílico desde muy temprana edad.  Pero no piensen mal, mi avanzado estado de “libinoputridez” no llega a tanta concupiscencia y perversión sexual, es simplemente que siento una especial simpatía por los animalitos de la creación, y en especial, por los animalitos de la creación que trabajan o trabajaron en la televisión y en el cine de la hermana república de la hamburguesa, del gabacho pues. Por eso queridos amigos lectores, este post estará dedicado a recordar todos esos animalitos que durante mi infancia me hicieron pasar bonitas matinés y tardeadas viendo sus inverosímiles actuaciones frente a la pantalla de mi viaja televisión Philco.

Aclaro que ni son todos los que están, ni están todos los que son, o lo que es lo mismo, solo pondré los que su majestad Alz Haimer me permita recordar y que son los que se quedaron más grabados en mi memoria por ser obviamente mis favoritos. Aclaro que Israel Jaitovich aunque es un animal que actúa, por no ser uno de mis favoritos, decidí no incluirlo en este bonito y nostálgico post.



FLIPPER

“Flipper” es quizás la serie que más recuerdan los de mi generación. Por supuesto que me refiero a la primera versión, la que transmitió por primera vez la NBC en el año de 1964 y no aquella que se hizo décadas después en la que aparecía la guapa Jessica Alba. Obvio que en aquel entonces yo todavía ni había llegado a este bicicletero mundo pero esta serie fue retransmitida varios años después por canal 5 y fue entonces cuando me hice su fan. Como todos recordarán el buen Flipper era un simpático delfín (con esa cara todos los delfines lo son) que convivía con la familia de Porter Rick quien era el Guardián de parque marino de Coral Key. Porter vivía con sus dos hijos a la orilla del mar, Sandy y Bud. Las historias siempre eran las mismas y no requerían ningún esfuerzo intelectual de parte del televidente. Siempre Flipper era el encargado de alertar a Porter o a cualquiera de sus dos críos de alguna amenaza de peligro, en pocas palabras, Flipper era el “corre ve y dile”, o mejor dicho “el nada ve y dile” del océano. A mis primos y a mí nos encantaba esta serie porque soñábamos en lo padre que sería vivir junto al mar, poder manejar lanchas y, por si fuera poco, tener como mascota a un pescadote muy risueño en lugar del pulgoso perro callejero que teníamos. Cuando en 1995 volvieron a sacar la serie de “Flipper” yo volví a ser muy feliz, ya no por ver las nuevas aventuras del resbaloso animalito marino sino por ver el chamorrín de la morenaza Jessica Alba… ni modo, yo y mi “libinoputridez”.













LASSIE

La perra Lassie es la abuelita de todos los animales actores. Esta perrita de raza Collie comenzó a chambearle desde el jurasico año de 1954. La famosa serie “Lassie” duró alrededor de 20 años, ha sido una de las series de drama y acción más largas en la historia de la televisión. En un principio Lassie vivía con una familia compuesta de un niño como de once años de nombre Jeff Miller, su madre y su abuelo. Ellos vivían en una granja y ahí era donde se desarrollaban todas las posibles aventuras de Lassie. Como era de suponerse, el chavito creció y hubo que buscarle nuevo compañero infantil a Lassie, y esto se repitió varias veces a lo largo de la serie. También tuvo que cambiar de locación la serie porque las aventuras para Lassie en la granja se agotaron, así que la llevaron a vagar por el desierto hasta encontrar una nueva familia con su respectivo chilpayate de compañero. Duró tanto la serie que en un principio esta era en blanco y negro y con los años tuvo que experimentar el cambio a color en el año de 1965, claro que yo siempre la vi en blanco y negro porque las teles a color eran harto caras y mi padre apenas si sacaba pal chivo. Durante mucho tiempo y hasta la fecha, a los perros de la raza Collie siempre les llaman Lassie. De la serie de televisión se llegaron a hacer varias películas pero creo que no con mucho éxito, y me imagino que las perritas que aparecían allí ya eran las tataranietas de Lassie. La original “Lassie” llegó a ganar dos premios Emmy y otras dos de sus estrellas Jan Clayton y June Lockhart también fueron nominados al Emmy. Por ahí de 1989 se volvió a lanzar una nueva temporada en televisión de “Lassie” que se llamo “The New Lassie” (La Nueva Lassie) y lo padre fue que volvieron a invitar al mocoso que salía en la primera serie, Jon Provost (Timmy Martin), ahora en el papel de Steve McCullough. La verdad es que a mí “Lassie” siempre me dio como que flojerita así que solo habré visto una que otra aventurilla. Por cierto que hay una película de Lassie que sí me gusta, y mucho, se llama “Lassie Come Home” (1943), y me encanta por la sencilla razón de que en ella aparece una de las mujeres más bellas que haya habido en este planeta, me refiero por su puesto a Elizabeth Taylor… de nuevo, yo y mi libinuputridez.


Tommy Rettig y Lassie.

Tommy Rettig y Lassie.

Jon Provost y Lassie.

Jon Provost y Lassie.


Elizabeth Taylor y Lassie.

Elizabeth Taylor y Lassie.



MAYA

¿A ver quién es el guapo que se acuerda de esta serie de televisión? “Maya” era una serie en la que dos chavos, poco más que adolescentes, viajaban por toda la india en busca del desaparecido padre de uno de ellos. Terry (el gringo) en compañía de Raji (el hindú) y de su elefanta Maya, sorteaban varias aventuras en la jungla. La elefanta Maya no solo les serbia como transporte a este par de pubertos, también se encargaba de cuidarlos y de rescatarlos cada vez que se metían en alguna bronca. Cuando yo iba en la primaria fantaseaba mucho con lo divertido que sería llegar a la escuela montado en una elefanta. Me imaginaba que si mi gruñona maestra de cuarto año me regañaba (cosa que pasaba muy seguido) usaría a mi elefanta para pasar sobre su coche hasta dejárselo hecho chatarra, o por lo menos le dejaría sobre su lujoso Datsun un “recuerdito” de elefanta propio de una alimentación rica en fibra. “Maya” si era una de mis series preferidas, desgraciadamente la pasaban muy poco, me imagino que como solo duró una temporada (18 capítulos de una hora) no había suficiente materia para programarla más seguido. Antes de la serie de televisión ya se había hecho la película “Maya” (1966) y en ella también participaron los mismos actores de la serie de televisión: Jay North (Terry Bowen) y Sajid Khan (Raji). Me encantaría encontrar esta serie en formato DVD para comprarla, aunque la verdad lo veo difícil, tendré que conformarme con la generosidad de youtube.











MI OSO Y YO

“Mi Oso y Yo” (en ingles “Gentle Ben”) era otra serie por el mismo estilo de las demás. Esta serie de la CBS se estrenó el 10 de septiembre de 1967 y terminó un 31 de agosto de 1969, en total fueron 56 episodios en dos temporadas. “Mi Oso y Yo” trataba de las aventuras de un guardia de los Everglades en Florida de nombre Tom Wedloe (Dennis Weaver), de su esposa Ellen (Beth Brickell) y de su simpático hijo Mark (Clint Howard), y por supuesto de la estrella del programa, el oso Ben. Esta serie viene de un famoso libro en el cual igual se narran las aventuras entre un oso y un niño llamado Mark, el autor de este libro es Walt Morey. Lo más padre de esta serie y seguramente por la que yo la veía, era el airboat que utilizaba el papá de Mark para cuidar los pantanos. Se veía super divertida esa especie de lancha con un ventiladorsote en la parte trasera que le permitía deslizarse sobre las aguas bajas de los pantanos; les confieso que siempre quise manejar una mugre de esas y no me quiero morir sin hacerlo (cada quien sus sueños guajiros ¿no?). El niño actor Clint Howard que hacía del amigo del oso Ben creció y sigue actuando hasta la fecha, lo que pasa es que con el tiempo se le hizo la cara como de loco por lo que creo que solo le dan papeles de maniático, demente y degenerado. Por otro lado Dennis Weaver, el actor que interpretaba al papá de Mark, después de unos años se hizo muy famoso gracias a la serie setentera “McCloud”, la cual seguramente todos recuerdan. Creo que estas series no duraban mucho porque era muy difícil para los escritores estarse inventando aventuras en las que el oso tuviera un participación importante, por eso ahora en “CSI: Miami” no pusieron osos en el reparto… digo.







El famoso airboat de Tom.





MISTER ED

“Mister Ed”, el famoso caballo que habla. Apenas me acuerdo de esta serie, es una de las más antiguas junto con Lassie (se estrenó en 1961). Era muy divertida, Mister Ed era un caballo que hablaba (nada que ver con Alberto Rojas “El Caballo” o con “Tiro Loco McGraw”). El dueño de este simpático jamelgo era un excéntrico arquitecto de nombre Wilbur Post (Alan Young) quien junto con su esposa Carol (Connie Hines) formaban parte del elenco principal de la serie. A mí me encantaba el comienzo del programa (el opening theme), la canción era sumamente pegajosa. Esta, como el resto de estas series, la vi en las repeticiones que pasó bastante tiempo después canal 5 cuando yo ya había nacido y mi cerebro comenzaba a guardar información (información que apenas estoy desempolvando). Me acuerdo que era muy divertida y que Wilbur era la buena onda. Alan Young, el actor que interpretaba a Wilbur, aun vive, tiene nada más y nada menos que 93 años y sigue activo. Él dedico una gran parte de su carrera al doblaje, trabajo mucho para Disney, por ejemplo él le ponía la voz a Rico McPato (Scrooge McDuck). El que desgraciadamente ya murió fue Mr. Ed, murió en un establo de Burbank en California. Buena serie, ojalá la repitieran para acordarme un poco más de ella.


 










SKIPPY

“Skippy the Bush Kangaroo” o simplemente “Skippy” como la conocimos en México, definitivamente era mi serie favorita protagonizada por un animal. Primero y antes que nada, la entrada del programa era de mis preferidas, en ella se ve a Sonny cortar una hoja de un árbol la cual sopla como si fuera un silbato para llamar a Skippy, en seguida se ve al canguro en friega brincando hacia su encuentro mientras suena la inconfundible musiquita. En esta maravillosa serie australiana habían muchos personajes, pero los principales eran: Matt Hamond (Ed Devereaux) un jefe de guardabosques del  Waratah National Park, Sonny Hammond (Garry Pankhurst) el hijo mejor de Matt y amigo de aventuras de Skippy, Mark Hammond (Ken James) el hijo mayor de Matt, Jerry King (Tony Bonner) el piloto del helicóptero con el que patrullaban los alrededores, Clarissa “Clancy” Merrick (Liza Goddard) quien era la hija de otro guardabosques que decide irse a vivir con la familia de Matt cuando su padre se tiene que mudar al Wales, y por supuesto el más importante de todos, Skippy quien fue interpretado por al menos nueve canguros diferentes. Lo que me encantaba de esta serie era el estilo de vida de Sonny. Recuerdo que él tomaba sus clases desde su casa por medio de un radio, esto de no ir a la escuela a mi me parecía genial. Luego tenían a su disposición un helicóptero padrísimo, de esos que son como una burbuja de cristal y que tiene una especie de tanques en la parte de abajo que les permiten flotar en el agua de ser necesario. Además la idea de tener una mascota con bolsa incluida para guardar objetos varios: que los cigarros, que el iPod, que una torta compuesta de milanesa con fleco, que las llaves del helicóptero, que unos condones prelubricados sabor tutifruti, que la estampita de San Juditas Tadeo, etc. ¡me parecía genial! La serie duró tres temporadas en las cuales se hicieron un total de 91 episodios de 30 minutos cada uno. Skippy es la serie que me trae los mejores recuerdos junto con Flipper, espero que a ustedes también.


Sonny y Skippy.
Sonny y Clancy.



Mark y Jerry.

Jerry y Clancy.





Por último aquí les dejo este video que hice con las entradas de estos programas para que las disfruten. Desgraciadamente no pude conseguir la entrada de la serie “Maya” así que solo puse fragmentos de un capítulo para que recuerden a esta gordita llamada Maya. Bueno, así quedó el video…






Los tiempos pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!


19 abril 2013

Uri Geller alias "El Cucharas"



El otro día mientras pacientemente esperaba ser atendido en una prestigiada, exclusiva y elegante fonda de conocido barrio, me encontraba yo divagante, absorto, recogido, pensativo y ensimismado jugando alegremente con una cuchara (haciéndome pendejo pues), cuando de pronto vino a mi mente la imagen aquel célebre personaje de nombre Uri Geller.

Como siempre ocurre en estos casos y antes de pedirles amables lectores que hagamos juntos un bonito ejercicio de memoria, he de decirles que si ustedes no tienen los suficientes años como para hacerse llamar “adultos contemporáneos en avanzado estado de putrefacción” (como yo), tendrán entonces que pedir la ayuda del primer cebollín o ciruelita que encuentren a su lado para que les de más luz al respecto.

Pues bien, el tal Uri Geller era un tipo que un buen día llegó del extranjero para presumir sus dotes de “dobla cucharas”. Uri Geller nació en Israel, ha sido desde militar hasta modelo profesional, escritor, y por supuesto, ilusionista. La primera vez que yo lo vi debió ser en el programa de Raúl Velasco “Siempre en Domingo”, aunque igual recuerdo que se presentó en “Hoy Mismo” con Guillermo Ochoa. Cuando vino a México, más o menos a mediados de los años 70’s, él habrá tenido poco más de treinta años. Era un tipo bien parecido, de pelo largo (onda Camilo Sesto) y muy parecido físicamente al famoso mago David Copperfield.


Así se veía Uri Geller en los años 70's cuando comenzó a
cobrar fama.


Uri Geller presumía tener poderes psíquicos. Su número más popular y por el cual se hizo harto famoso, era el de doblar cucharas tan solo con el poder de la mente. Cuando se presentaba en la televisión él pedía que todos en sus casas tomaran una cuchara e hicieran lo mismo que él hacía, había que seguir sus instrucciones para intentar doblar la cuchar como lo hacía Uri Geller. Y allí estaba todo México viendo “Siempre en Domingo” cuchara en mano esperando a que Uri Geller nos enseñara a doblarla con el poder de la mente. Para ello había que concentrarse (haciendo cara de Jack Nicholson en “El Resplandor”) para enseguida comenzar a frotar la cuchara con la yema de los dedos pulgar e índice. Después de unos minutos, la cuchara debería de comenzar a doblarse como si se hubiera derretido la parte que tocaban nuestros dedos. Cuando terminaba su número en la televisión, Uri Geller pedía que las personas que habían conseguir doblar la cuchara en sus casas llamaran al estudio para dar su testimonio. Por supuesto que nadie podía, los que llamaban era porque la habían doblado usando la fuerza de los dedos y no el supuesto poder de su mente, ¡ah! pero eso sí, se daban su tacote hablando a la tele para que Memo Ochoa o Raúl Velasco mencionaran su nombre. Lo que si pasaba en la mayoría de los hogares mexicanos, como en el mío, era que las mamás o las abuelitas pegaban el grito al ver todas sus cucharas dobladas (a la mala) por los que querían imitar el célebre aborto de Kalimán. Yo recuerdo haber recibido sendo zape en mi cabezota luego haberle doblado varias cucharas a mi Inmortal abuela, por supuesto que dicho zape vino acompañado de un sentido y sonoro: “¡Escuincle cabrón!”.


Uri Geller doblando la vajilla de su abuelita.

Uri Geller y su look harto parecido a David Copperfield.

James Randi se encargó de desenmascarar los trucos de
muchos que decían tener poderes paranormales, entre
ellos Uri Geller. Esto le costó serias demandas.

Uri Geller actualmente tiene 66 años y sigue ganando mucho
dinero con sus presentaciones esporádicas. 


Otro de los numeritos que presentaba Uri Geller en televisión, era el de poder arreglar relojes descompuestos, igual, solo con el poder de la mente. Para ello de nuevo pedía al respetable que lo veía desde sus casas, que sacaran sus relojes descompuestos y los pusieran frente a los aparatos televisores para que él los pudiera hacer caminar. Me imagino que en un principio los relojeros de las calles de Madero y de los Portales del Zócalo capitalino sintieron pasos en la azotea, seguro pensaron que se iban a quedar sin chamba, sin más relojes que componer, pero la verdad es que nanai, siguieron componiendo relojes a la antigüita sin ninguna bronca. Muchos de los relojes que supuestamente se compusieron en las casas de las personas seguramente fue porque estaban en el olvido y lo único que necesitaban era que los desempolvaran y les dieran cuerda (en ese tiempo no había relojes de cuarzo como ahora).

Uri Geller también decía tener entre sus habilidades paranormales la de la telequinesis, es decir, que podía mover objetos a distancia sin otra ayuda más que la de la mente. Este era uno de sus trucos mas chafas, es más cualquier niño que compre un juego de magia “Mi Alegría” seguramente sabe cómo se hace eso… mover un lápiz en una mesa no es nada del otro mundo.

Uri Geller irremediablemente pasó de moda y dejó de venir a México. El se retiró por ahí de los 80’s y se dedicó a disfrutar de varote que hizo engañando bobos. Se dice que hizo mucho dinero buscando agua en el subsuelo para poder extraerla. También se dice que igual podía encontrar yacimientos de petróleo o metales preciosos tales como el oro. El chiste es que Uri Geller hizo un buen de dinero y prácticamente se retiró del show business. Según fuentes "confidenciales" que no pienso revelar, bueno si, según wikipedia, actualmente vive en Sonning-on-Thames, Berkshire, Inglaterra, en una bonita y discretita finca de adobe junto al río Támesis. Dicen que actualmente le da duro a la “escrebida”, ya ha escrito varios libros, muchos de ellos de ciencia ficción que confieso no he leído (ni lo pienso hacer).

Recuerdo que Uri Geller llegó a ser muy amigo del difunto Michael Jackson, ya ven que al morenazo siempre le gustó lo extravagante, lo excéntrico y lo raro (y la neta Uri Geller si era medio “rarito”), en fin, que Dios lo hace y ellos se juntan, dice el dicho.


Al parecer al morenazo Jackson le gustaba que Uri Geller le
"doblara" la cuchara porque eran bien íntimos.

Uri Geller y Michael Jackson, ambos con mucho varo para
gastar en arte y mugre y media. 

Aquí está Uri Geller con el famoso "cabeza de rodilla", el gran
Elton John antes de que luciera su actual look de
señora de Tecamachalco. 


Por último aquí les dejo este video en donde James Randi, el archienemigo de Uri Geller, lo desenmascara y lo balconea bien y bonito. Aquí en el video se muestra lo mal que la pasó Uri Geller cuando fue invitado al show de Johnny Carson… chéquenlo.






Bueno, pues gracias a todo ese tiempo que se tardó doña "Pelos" en servirme mi sopa de estrellita, pude alucinar con mi cuchara de peltre y recordar al buen Uri Geller. Seguro que pronto habrá de nuevo algún pretexto para volver a recordar algo como esto, algo paranormal y chinhuenhuenchón que nos sorprenda…. Turu ruru, turu ruru, turu ruru (a ritmo de “La Dimensión Desconocida”).


Los tiempos pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!