08 enero 2013

¿Qué te trajeron los Reyes?




Qué bonito es ver por la ventana a los niños jugando en la calle con los regalos que les trajeron los Reyes Magos la noche anterior… bueno, al menos así era en mis precámbricos tiempos, porque ahora, ¡nada!, ¡cero!, no veo a ningún trinche escuicle nalgas miadas jugando en la calle tal y como ocurría apenas todavía hace algunos años.

Recuerdo que infaliblemente, todos los días 6 de enero, los críos de la “cuadra” salíamos presurosos a presumir nuestro bonitos regalaros de reyes. No importaba si estos habían sido espectaculares o modestos, entre los cuates no había fijón, es más, al final todos terminábamos botando los regalos más costosos para jugar con el balón de americano o de fut que le habían traído al más amolado de mis amigos.

Yo, desde muy temprano, me asomaba por la ventana que daba a la calle esperando ver a alguno de mi madrugadores cuates para poderle pedir permiso a mi madre para salir a jugar con él. En cuanto aparecía el primero, esa era la señal para correr juguete en mano al encuentro de él. Al poco rato aparecía el resto de la palomilla cada uno haciendo gala de su flamante regalo. Unos llegaban montados en sus bicicletas “Vagabundo”, las de moda en aquellos tiempos. Otros llegaban en sus legendarias “Avalanchas”, nuevas, de paquete, cero kilómetros. Los más peques en sus triciclos marca “Apache”,  100% de “acero” solido indestructible, más pesados que un Miura. Los más hábiles y labregones de la cuadra llegaban presumiendo sus patines “de bota”, la novedad por aquellos tiempos en los que la mayoría de los patines eran de fierro, con ruedas de “baleros” y una llave de “mariposa” para fijarlos a los zapatos. Las primeras patinetas comenzaban a aparecer por las calles, recuerdo que no eran de madera como ahora, eran de plástico transparentes y se veían bastante piochas. También estaban los tradicionales patines del diablo, que por cierto, a nosotros ya nos parecían medio anticuados, “demodé”.


Bicicleta Vagabundo.

Carro deslizador Avalancha.

Patines de Bota de Cuatro Ruedas.

Carro de Bomberos marca "Apache".


Los que llegaban a pie seguramente traían en sus manos algún “Hombre de Acción”, un “Aventurero”, los conocidos como GI Joe en el gabacho, o quizás un “Madelman”, un “Kid Acero” o un “Sargento Stony” de Plastimarx. Las niñas con su “Lagrimitas Ledy” (llora y llora y mueve sus manitas y solo se consuela llevándola a pasear, a comer, o a bañarse, es Lagrimitas Ledy… en su estuche para ti.) o “Pincky” (la muñeca que camina por si sola). También aparecían los “Hornitos Mágicos” o el “Mini Súper”, por su puesto marca Lili Ledy.


Aventurero de Acción.

Madelman.

Kid Acero.

Sargento Stony de Plastimarx.

Hornito Mágico.

Mini Super.


En fin, el chiste era salir a compartir con los cuates, intercambiar los juguetes y pedalear o correr a todo lo largo y ancho de la calle. Hoy las cosas han cambiado, me asomo a la ventana y no veo a ningún niño jugando con su bicicleta o su Avalancha, nadie juega “coladeras” o “tochito”, nadie intenta volar un avión de gasolina con esas “líneas” que siempre terminaban enredándose. Hoy es distinto, los niños no están en las calles, los niños están aplastadotes en los mullidos y cómodos sillones de sus casas jugando con sus consolas de video, o con sus tablets, o con sus celulares inteligentes, con sus iPods o con sus lap tops, o con quién sabe qué otra madrola de última tecnología que no les ayuda a generar ni la más mínima gota de sudor en sus rostros. ¡Por eso están bien “marris” los niños de hoy!

El otro día le llamo a mi rolliza y cachetona sobrina y le pregunto: - Hola amor, ¿cómo te fue de Reyes? - , - Muy bien tío, me trajeron todo lo que pedí - , - ¿Y qué te trajeron? - , - Un Xbox, una tablet y un Patín del Diablo -. Bueno, me dije, por lo menos algo para que haga ejercicio; pero en la tarde que voy a la casa de mi hermano a partir la tradicional Rosca de Reyes, me encuentro a la nalgona de mi sobrina jugando en el estacionamiento con su recién estrenado Patín del Diablo, sí, un hermoso Patín del Diablo… ¡Eléctrico!

En fin, así es ahora y qué le vamos a hacer. Antes, los Reyes Magos nos traían nuestro carro de pedales marca “Apache”, un carro de bomberos rojo que era dificilísimo hacerlo caminar ya que pesaba como loco, había que tener las piernas de Lance Armstrong en sus mejores días para poderle dar a los pedales y hacerlo mover por lo menos un metro. Hoy, en el parque, vi a cientos de escuincles consentidos montados en sus cochecitos eléctricos, muy padres eso sí, pero que no exigen el menor esfuerzo del crio para moverlos. Jeeps, convertibles, camionetas, todos los modelos habidos y por haber, pero eléctricos; basta con solo apretar el acelerador para que estos costosos cochecitos caminen llevando de un lado a otro al futuro botijón. Y luego nos preguntamos por qué somos el país con mayor grado de obesidad infantil.

Ni hablar, son otros tiempos, yo siempre, como buen adulto contemporáneo en avanzado estado de putrefacción que soy, seguiré diciendo que los tiempos pasados fueron mejores. Hoy los niños no salen a las calles a jugar, quizás la inseguridad, quizás la desidia de los padres por fomentar en ellos las actividades físicas, no lo sé, el chiste es que los niños de ahora son niños que se están perdiendo el placer y el gozo de salir a jugar con sus cuates a la calle, de patear un bote, una pelota, o incluso a otro niño, en esa siempre sana y ya casi desaparecida actividad llamada… “jugar en la cuadra”.

Los tiempos pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero que recuerdos caray! Como siempre, me encanta leerte porque me acuerdo de tantas cosas. Felicidades me encanta este blog.

Mary

Eduardo Bello dijo...

Muy cierto, los triciclos de la marca "Apache" duraban toda la vida, pasaban de generacion en generacion. Hoy todo es de plastico y no dura nada. Saludos

TeReSa dijo...

A los niños de ahora les regalan juguetes de adultos obesos y rutinarios, en mis tiempos era un logro si te compraban una consola de Nintendo para ti y tus hermanos y a prestarlo con los primos y amigos, ahora cada chavalo tiene su PSP personal...

Odiaba que Santa Clos me trajera ropa.

jaime said dijo...

En mi caso Santa Claus se encargaba de ajuarearme con zapatos y ropa, mientras que los Reyes Magos eran los que se mochaban con los juguetes; obvio que Santa era victima del "latigo de mi indifieriencia"... el cochino interés, ya sabes.

sal dijo...

Asi es! Recuerdo que el 6 de Enero casi todos faltabamos a clase para salirnos a la cuadra a jugar con nuestros regalos de Reyes, y de paso ver que le habian traido a los demas! Eran epocas sanas y hermosas en que aun se podia salir a la calle con los amigos a jugar sin miedo a ser secuestrado, en el mejor de los casos.
Ahora supongo que lo unico que los mocosos quieren (producto por supuesto de la mercadotecnia sin escruulos) son iPods, iPads, smartphones y consolas de juegos como XBOX, PSP, Wii, Nintengo 3DS, etc etc que no inculcan mas que violencia, apatia, pereza e intolerancia...como si no tuvieramos ya suficiente de ello en la vida diaria.
Que melancolia recordar esas epocas y que tristeza ver que cada dia estamos mas lejanos de volver a ser asi de nuevo algun dia, y no por el mero paso del tiempo, sino por la sociedad sin escrupulos ni valores que poco a poco hemos ido construyendo y hemos todos sido complices de una forma y otra.

jaime said dijo...

Muy triste Sal pero así es. Un México que ya no volverá. Saludos