29 septiembre 2012

Mi Revista Ochentera del Gabacho




Alguna vez en este espacio ya hice pública mi enferma e incurable obsesión por Brooke Shields. Pues bien, por aquellos años pubertos de mi otrora juventud, resulta que me dediqué a coleccionar cualquier revista en la que apareciera en la portada. De esa gran colección de magazines de diferentes países, con el tiempo solo sobrevivieron algunas. Dentro de las publicaciones sobrevivientes se encuentra este bonito ejemplar de una revista gabacha de 1980 de nombre “Rona Barrett’s Hollywood”.

De vez en cuando me gusta hojear estas viejas revistas solo para ver que artistas la rifaban por aquellos lejanos años de comienzos de los ochentas. Pues bien, de esto se hablaba en el gabacho en noviembre de 1980 dentro del “chou bisnes”, chequen.

Lo primero que encontré fue este anuncio de Maybelliné en el que aparece Linda Carter, nada más y nada menos que “La Mujer Maravilla”. ¿Se acuerdan de esa serie?, era un deleite ver a este pollote enfundada en su minúsculo y colorido uniforme de superhéroe. Cómo olvidar sus pulseras con las que repelía los balazos de los malhechores, o su avión invisible que nos permitía mirarle casi la entrepierna. Pero lo mejor era el “lazo de la verdad”. Una reata estilo charro de Huentitan que hacía que todo aquel que fuera amarrado con ella confesara la purita verdad, algo casi tan efectivo como el “tehuacanazo” de los de la desaparecida DIP.




En esta página aparecen dos fotos muy interesantes. En la primera vemos a mi adorada Sandy Olsson (Olivia Newton-John) quien, luego de haberme fascinado en su película “Grease” (Vaselina), lo volvió a hacer en “Xanadu”. A muchos no les gustó “Xanadu”, yo que soy de espíritu harto jotito, la verdad disfruté mucho esa película viendo patinar y bailar a Olivia a lado del gran Gene Kelly. En la foto aparece con un perfecto desconocido (al menos para mí) de nombre Randal Kleiser, quesque de la “Laguna Azul”… sabe. En la segunda foto aparece el gran cantante de música country Willie Nelson. A este caballero lo conocí en “El Show de los Muppets” en donde salía tiro por viaje. Ya luego cuando me hice fan de la música country gracias a ese bodrio de película de John Travolta llamado “Urban Cowboy”, lo conocí mejor e incluso llegué a comprar algunos LP’s de él.




Aquí vemos tres fotos, dos en las que reconozco muy bien a los que aparecen ahí y otra de la que no tengo la menor idea de quien se trata. Por su puesto que en la primera foto está uno de los artistas que yo más alucinaba por aquellos años, y lo alucinaba porque una de mis mejores amigas estaba enamorado de él (ella y millones más), así que me tenía que soplar todos sus desplantes pubertos cada vez que hablaba de él (gritos, brincos, suspiros, y demás expresiones orgásmicas). Me refiero por su puesto a Shaun Cassidy, ídolo de la juventud y afrodisíaco de las adolescentes, algo así como el Justin Bieber de aquellos días. Recuerdo que mi querida y subnormal amiga Maricarmen tenía toda la pared de su recámara tapizada con posters de este desabrido güerito. Por cierto, Shaun Cassidy era hermano de David Cassidy, quien a diferencia de Shaun él si me caía bien desde que salía en una de mis series favoritas de televisión, “La Familia Patridge”. En la segunda foto aparece Steve Kanaly, si ustedes fueron tan fans de la serie “Dallas” como yo, seguro que rápido lo recocerán, él era Ray Krebbs, el capataz del rancho de los Ewing. Ahora que están transmitiendo en Warner Channel la nueva temporada de “Dallas”, Steve ha llegado a salir como invitado especial y es harto nostálgico volverlo a ver a lado de J.R. y Bobby. En la tercera foto aparece Jane Curtin, y la verdad, no tengo la menor idea quien sea porque nunca vi su película.


 

Más adelante me econtré en la revista una gran entrevista al querido Christopher Reeve, mejor conocido por todos como “Superman”. Creo que él jamás se imaginó que 15 años después de está entrevista, el 27 de mayo de 1995, tendría aquel lamentable accidente en un caballo que lo dejaría cuadrapléjico y finalmente terminaría por quitarle la vida, cosa que por cierto, nunca consiguió la trinche Kriptonita. Christopher Reeve murió el 10 de octubre de 2004 y, para mí, con él también murió Superman.




En esta maravillosa foto aparece mi ídolo y primer rock star que conocí en mi vida, el gran Roderick David Stewart, Rod Stewart para los cuates. Nunca olvidaré aquel histórico concierto en el Estadio Corregidora de Querétaro un 9 de abril de 1989. Fue toda una experiencia y un privilegio el poder haber estado ahí. Mi querido Rod toda la vida se ha sabido rodear de puros biscochotes, aquí aparece escoltado por dos de ellos, de nuevo mi adorada Olivia Newton-John y Jackie DeShannon.




Otro grande entre los grandes es el poeta Bob Dylan, quien aparece en esta foto todavía no tan averiado por los años y los excesos. Hace apenas unos meses el gran Bob Dylan estuvo por tierra aztecas (como dicen los mamilas periodistas de espectáculos) y algunos, yo no, lo pudieron disfrutar en el gran concierto que dio en el WTC. Parece ser, según me cuentan, que en esta ocasión no apareció alcoholizado ni dopado, o al menos, no al extremo de otras ocasiones en que ha tenido que dejar al respetable “con un palmo de narices”. Pero bueno, también hay que ser justos, dice el tango que: “veinte años no es nada”… ¡pero 32 sí!, así que él y su servidor ya mostramos signos propios del paso de los años, o sea, tamos jodidos pues.




Este es el articulo por el cual mi futura esposa Brooke Shields (no pierdo las esperanzas) apareció en la portada. Trata de las artistas que ya pintaban para ser los futuros biscochitos de Hollywood. Quizás las dos más conocidas fueron mi vieja Brooke Shields y Tatum O’Neal, la hija del famoso actor Ryan O’Neal. Las otras tres candidatas: Diane Lane, Valerie Bertinelli y Sue Lyon no corrieron con tanta suerte, claro, en lo que respecta a popularidad, porque pollotes, sí que lo fueron.




En estas dos fotos aparece mi querida Brooke Shields, primero sola a sus escasos 13 años de edad, y luego, con su explotadora manager Teri, quien por cierto también trabaja de mamá de Brooke. Teri, mi perversa suegra, fue quien la puso a talonear desde que tenía apenas meses de nacida. Primero trabajó como bebe y niña modelo, y ya luego, como actriz de cine. Su mamá fue quien consintió que Brooke apareciera desnuda a la edad de 11 años en la controvertida película “Pretty Baby” en donde interpretaba el papel de una niña prostituta. Antes Teri ya había permitido que Brooke posara desnuda para un fotógrafo. La mamá explotó bien y bonito a Brooke durante muchos años, solo espero que ahora ya se haya librado de ella o de lo contrario, lo nuestro nunca va a funcionar (aunque se rían). No sé a ustedes, pero a mí, ¡ah cómo me recuerda Teri a la mamá de Lucerito!… no sé por qué.




No, no se equivoquen, no es Kalimba bailando en un antro de Chetumal con Daiana Guzmán antes de aquel épico revolcón, no, de ninguna manera. Se tramas más bien del ex morenazo Michael Jackson y la bebota Tatum O’Neal efectuando unas bonitas evoluciones en la pista de alguna discoteca. Michael sufrió a lo largo del tiempo muchas metamorfosis, primero de negro a blanco, y luego de blanco a cadavérico, pero siempre, eso sí, hizo gala de su enorme e incuestionable talento artístico. Por su parte la hija de Ryan O’Neal le dio, como diría mi abuela, “vuelo a la hilacha” con singular alegría con varios famosos de aquel tiempo.




Cuando pienso en Jacqueline Bisset inmediatamente viene a mi mente la imagen de ella, enfundada en una wet t-shirt blanca, saliendo del tropicalísimo océano después de darse un refrescante chapuzón. Y es que quién no recuerda aquella maravillosa película de finales de los años setentas (1977) llamada “Abismo” (The Deep), en la que este monumento de mujer se la pasaba buceando en camiseta blanco y no en traje de neopreno, cosa que permitía a los libinoputridos escuincles como yo observar sus alucinantes translucideces pectorales. Como actriz la verdad nunca hizo nada digno de recordarse, sin embargo, su belleza y exuberancia quedaran grabadas por siempre en la parte más cochinota de mis recuerdos.




Para los que no lo creían, para los que lo dudaban, esta es la prueba fehaciente de que Mick Jagger y Keith Richard alguna vez… ¡sí fueron jóvenes! Así es señores y señoras, estos legendarios miembros de los Rolling Stones lucen bien planchaditos de sus caritas en esta bonita fotografía, en la que por cierto, se puede ver el tipo de vida que siempre han llevado y que los ha orillado a que en la actualidad sus rostros parezcan natas sopladas de tantas arrugas.




Mr. Luke Skywalker (Mark Hamill) se encontraba en la cúspide de su carrera por aquellos años luego de haber interpretado al famoso Jadi de “Star Wars” (La Guerra de las Galaxias). Hasta la fecha Mark sigue apareciendo en varias series de televisión y películas de bajo presupuesto (y calidad) solo viviendo del éxito y la fama que le dejó aquella legendaria trilogía espacial. Caso muy distinto es el de Harrison Ford quien sí logró hacer una carrera exitosa luego de haberle dado vida a Han Solo en las películas de George Lucas.




En la siguiente foto aparecen Chevy Chase y Goldie Hawn, ambos queridos por este su servilleta. Al primero se le quiere por todas las risas que me sacó viendo sus simplonas pero divertidas películas en donde nos muestra a la típica familia gabacha (digamos que la precursora de “Malcolm” o “Los Simpsons”). En una de ellas viajando a lo largo del territorio de Estados Unidos en busca de un parque de diversiones, en otra viajando por algunas ciudades del viejo continente, y en otra más pasando las bonitas fiestas navideñas en su terruño. Todas las películas de Chevy son como les digo, muy simplonas, pero para mí ese humor basta para sacarme de vez en cuando una bonita carcajada. Por otro lado, a Goldie Hawn la quiero, simplemente por el solo hecho de que es mi adorada mamita suegra. Así es, desde que conocí a su retoño Kate Hudson quedé perdidamente enamorado de ella, ya luego que me enteré que Goldie Hawn era su mamá, obvio, la tuve que adoptar como mamita suegra al instante. Bonita pareja esta de Chevy Chase y Goldie Hawn, buena onda los dos.




Rocky Balboa para unos, John Rambo para otros, como quiera que sea, Sylevester Stalone fue el súper héroe de la muchachada, de los chiquillos y chiquillas que como yo gozábamos viendo sus películas con harta acción. Por el programa de “El Show de los Muppets” (The Muppets Show) desfilaron la mayoría de las celebridades de aquellos tiempos, aquí, en esta foto, aparece Stalone en una de sus visitas al programa de Jim Henson.




Alan Alda, para los que no lo conocieron, fue uno de los actores de la serie de televisión “M*A*S*H”, una de las series más exitosas de los años setentas y principios de los ochentas. La serie de televisión trataba de las situaciones por las que atravesaban un equipo de personas en un hospital militar en la guerra en Corea, situaciones vistas desde un punto de vista humorístico. La verdad es que yo no recuerdo mucho esta serie, no sé si porque por aquellos años yo estaba muy chavito, o porque no la transmitieron por acá en tierras huehuenches. En la otra foto aparece la consuetudinaria y etílica Sue Ellen Ewing (Linda Gray), esposa de malvado J. R. Ewing de la serie “Dallas”. Como ya lo he dicho hasta el cansancio, esta era una de mis series favoritas, y ahora que el canal Warner está pasando la nueva temporada no me la pierdo. Afortunadamente parte del elenco original está apareciendo en la nueva temporada de “Dallas” y entre ellos está Linda Gray, quien ya luce harta arruga en su ajado rostro pero que igual sigue siendo bastante disfrutable el verla lidiar con su ahora ex marido J. R.




Tres fotos tres. En la primera aparece el gran actor Donald Sutherland junto con Suzanne Sumers, al primero lo hemos visto en un bonche de películas, lo mismo haciéndola de bueno que de malo. Donald Sutherland, como la mayoría sabe, es el padre de Jack Bauer (Kiefer Sutherland), así que los fans de la serie “24” le estamos muy agradecidos a Donald el haber engendrado a este incansable super héroe que lucha en contra de terrorismo en la Republica de la Hamburguesa. A Suzanne Sumers, la actriz que aparece a lado de Donald Sutherland, la recordamos en la serie “Step by Step” (Paso a Paso) haciéndola de mamá de un bonche de críos y de esposa de Bobby Ewing, perdón, de Frank Lambert (Patrick Duffy). En la foto de abajo aparece de nuevo Tatum O’Neay a lado de su carnalito Griffin. De lado derecho, en la tercera foto, aparece el famosísimo actor Henry Winkler, famosísimo por su personaje de la también famosísima serie “Happy Days” (Días Felices). Y es que quién no recuerda a Arthur Fonzarelli, mejor conocido como “Fonzie”, quien fue un personaje sumamente entrañable, personaje que por cierto hasta estos días lo sigue como su sombra.




Larry Hagman y Linda Gray, “La Pareja”, así es, este par de actores eran sin lugar a dudas la pareja de moda gracias a la serie “Dallas”. J. R. Ewing y Sue Ellen, esposos en la serie, tuvieron al publico gabacho (y a mí), siempre pendientes de sus entuertos y muinas maritales. Hoy, gracias a Dios (y a Warner), podemos volverlos a ver en la nueva versión (o secuela) de “Dallas”, claro, ya con muchos años encima, pero eso sí, igual de carismáticos que hace más de treinta años.




David Letterman, famoso por su “Late Show With David Letterman”, uno de los talk show más vistos del gabacho, desde entonces ya era toda una celebridad. Muchos, incluso en México, han intentado copiado su formato (más que el formato el estilo), buscando hacer algo parecido, aunque la verdad, sin el resultado esperado (ejemplo: Adal Ramones o Rene Franco).




En fin, estas fueron solo algunas de las fotos que me encontré en esta vieja revista. Siempre, el hojear un ejemplar como estos, será un bonito pretexto para echar a andar la memoria y activar la nostalgia… ánimas que lo hayan disfrutado tanto como yo.


Los tiempos pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!


20 septiembre 2012

El Terremoto del 85 en imágenes


Alamillo, un compañero mío de la secundaria, en aquel tiempo conocía a alguien en el desaparecido Canal 13 (lo que en algún tiempo fue IMEVISION y ahora es TvAzteca). La verdad nunca supe a quien conocía, o por qué lo conocían a él, lo cierto es que en un par de ocasiones me llevó a las instalaciones de ese canal de televisión para realizar la siempre sana actividad del chacoteo y el desmadre, y nunca, jamás, tuvimos ningún problema para movernos con total y plena libertad dentro del canal.

Un día, el buen Alamillo me hizo un pequeño regalo que a la larga terminó por serme sumamente útil. Era una credencia apócrifa, de lo más chafa y mal hecha que se puedan imaginar, que me acreditaba como insigne reportero, o por lo menos miembro del equipo, del famoso noticiero “Siete Días” que por aquel entonces conducía Pepe Cárdenas en el Canal 13.

Mi ocioso pero a la vez ingenioso amigo Alamillo, fabricaba estas credenciales piratas con pequeñas calcomanías o recortes con los “logos” y “membretes” del canal y del noticiero. Posteriormente enmicaba su obra maestra y así, por lo menos a lo lejos, ya daba como quien dice “el gatazo”, es decir, parecía autentica.
Nunca pensé que esa credencial que parecía haber sido elaborada en el “Espacio de Cositas” me fuera a servir de algo, sin embargo por el aprecio que yo le tenía a mi distinguido y puberto amigo, decidí conservarla como un bonito recuerdo.

De pronto, un buen día, la tierra se movió, y se movió fuerte. Era la mañana del 19 de septiembre de 1985 cuando un fuerte temblor sacudió a la Ciudad de México, me refiero por su puesto, al tristemente célebre Terremoto del 85.

A lo largo de todo ese día las noticias fueron circulando y la catástrofe se fue conociendo poco a poco. Al siguiente día del terremoto decidí tomar dos de mis cámaras de 35mm, ponerme un chaleco “tipo fotógrafo” que recién había comprado, y me salí a las calles para intentar ver con mis propios ojos la destrucción causada por el movimiento telúrico (el pinche terremoto pues).

Las zonas en donde el terremoto había causado más daño se encontraban ya acordonadas por el ejército para impedir que los mirones y curiosos (como yo) se acercaran al lugar y entorpecieran las labores de rescate. Al ver que a la prensa se le permitía pasar sin ningún problema, tuve la genial idea de hacerme pasar por uno de ellos. Fue en ese momento que recordé que, en la guantera de mi “vochito”, tenia aquella credencial que me había regalado días antes mi ingenioso amigo y que me acreditaba como miembro del equipo el noticiero “Siete Días” de Canal 13.

Ya con el gafete colocado estratégicamente en mi chaleco, regrese a una de esas zonas acordonadas por el ejército (el Conjunto Pino Suarez) y comprobé, con gran emoción, que mi credencial funcionaba a la perfección. En cuanto llegué hasta donde estaba un soldado, él mismo quitó el cordón y me permitió seguir adelante sin ningún problema.

Así fue como pude recorrer la mayor parte de la ciudad ese día y el día siguiente. Desafortunadamente no pude tomar muchas fotos, recuerden que por aquellos años no existían las memorias que usan ahora las cámaras digitales y que permiten sacar miles y miles de fotos sin ningún problema. Yo solo tenía dos rollos de 36 exposiciones en mi casa y no más. Además, les recuerdo que yo era todavía un puberto con muy poco presupuesto en la bolsa, así que salí a tomar solo las fotos que pude con ese par de rollos de 36 exposiciones.

Durante mi recorrido por esos lugares vi cosas muy desagradables, cosas que por respeto no fotografié, cosas que prácticamente me obligaron a guardar mi cámara para ponerme a ayudar en lo que pudiera. Como aun era menor de edad, no me permitieron entrar a ayudar en las labores de rescate, pero mis primos, unos amigos y yo, ayudamos en las labores de organización y reparto de toda la ayuda que comenzó a llegar del interior del país y de otros países.

En fin, ya habrá tiempo para escribir con más detalle de cómo fueron aquellos días y de mi experiencia personal en el terremoto del 85, por lo pronto quiero compartir con ustedes algunas de las fotos que tomé con mis cámaras de 35mm. 


Aquí guardaban los tranvías y los trolebuses. Es en Municipio Libre casi
esquina con Av. Adnrés Molina (Las Torres).

Eje 5 Sur y Calzada la Viga. A estos edificios solo les dieron una
"chuleadita" y los volvieron a ocupar. No me dan confianza.

La reja de esta casa que está frente al Parque de las Rosas terminó con
una fachada muy modernista, muy al estilo Gaudi.

Así se abrió la calle en donde vivía mi novia, es una de las "playas" de la
Reforma Iztaccihuatl.

Este edificio de la colonia Campestre Churubusco estaba dividido en dos
secciones, la sección de enfrente se vino abajo con todo y escaleras.

Este edificio ubicado en la calle de Xola se hundió un piso sin
derrumbarse, es increíble como el balcón del primer piso
quedó a la altura de la calle.

Edificio a punto de venirse abajo sobre la calle de Xola
casi esquina con Castilla.

La planta baja fue la única que resistió el sismo. Xola y Castilla.

Voluntarios intentan rescatar a más personas de un edificio cercano a la SCOP.

Muchos transformadores eléctricos se vinieron abajo por lo que durante varios
días no hubo energía eléctrica en las casas.

Otro derrumbe en la colonia Narvarte sobre la calle de Casas Grandes y
Universidad.

Muchas personas voluntariamente participaron en las labores de
rescate, primero de sobrevivientes y luego de cadáveres. Universidad
y José María Barragan.

Aunque había maquinaria pesada, esta no se usaba hasta estar seguros que
ya no había más personas con vida atrapadas en los escombros. Universidad
y José María Barragan.

Difícil encontrar sobrevivientes bajo de tantos escombros. Universidad y
José María Barragan.

En esta zona de la colonia Narvarte muchos edificios se vinieron abajo o resultaron
seriamente dañados por los dos temblores.

Este edificio estaba en la esquina que hacen las calles de Castilla
y Xola. 

Afortunadamente una persona fue rescatada aun con vida y fue llevada rápidamente
a un hospital para que la atendieran. 

Los pisos superiores de la SCOP que se encuentra en el Eje Central y Xola
se vinieron abajo, el resto del edificio resistió los dos temblores. 

Otra toma del edifico de la Secretaria de Comunicaciones y
Obras Publicas.

Una gran cantidad de costureras perdieron la vida en los edificios que se
derrumbaron sobre la calzada de Tlalpan. Este edificio se encontraba en la
Av. del Taller casi esquina con la calzada de Tlalpan.

Muchos de los edificios se derrumbaron parcialmente, a esos fue a los que me
enfoque para retratarlos aquel día porque todavía mostraban y daban una idea de
como eran antes del terremoto. Calzada de Tlalpan y Av. del Taller. 

Otra de las fabricas de ropa ubicada en una calle casi esquina con la calzada
de Tlalpan. En la parte izquierda de la imagen se alcanzan a ver unas escaleras
que quedaron colocadas de una forma muy interesante.

Para ir colocando los cuerpos rescatados de los escombros se
construyeron estos improvisados ataudes de madera. Calzada
de Tlalpan y Av. del Taller.

En esta fabrica la ropa colgando da la impresión que esta hubiera querido escapar
antes de que se viniera abajo el edificio. Creo que este era el edificio "Topeka",
estaba sobre Av. del Taller casi esquina con la calzada de Tlalpan. 

Otro de los grandes edificios de la calzada de Tlalpan en donde
murieron muchas costureras. Calzada de Tlalpan y calle Juan A.
Matéos en la colonia Obrera muy cerca del metro Chabacano.

Los bomberos no perdían las esperanzas y seguían buscando personas con vida.
Calzada de Tlalpan y Av. del Taller. 

Los héroes. Edificio ubicado en la calzada de Tlalpan y Av. del Taller.

A falta de escaleras telescópicas los bomberos usaban estas
grúas para llegar a los pisos mas altos.  Calzada de Tlalpan
y Av. del Taller. 

Este edificio ubicado en el Eje 6 Sur y Amacuzac se salvo de milagro. Quedó
inclinado como la Torre de Pisa lo que permitió que sus habitantes tuvieran
tiempo de salvar sus vidas. Aun quedan dos edificios iguales a este
de tres que eran. 

Probablemente los costales de esta fabrica permitieron que los trabajadores
que quedaron atrapados ahí salvaran su vida.

Creo que este edificio estaba sobre Fray Servando, entre
el Eje Central y 20 de Noviembre.

Esta foto la tomé sobre la calle de José María Izazaga casi esquina con el
Eje Centra. El edificio que se ve a lado izquierdo aun existe y esta muy dañado
con peligro de derrumbarse en cualquier momento. Se encuentra a un costado
de la Fuente del Salto del Agua.

Así quedaron las instalaciones de Televisa.

Esta es la marquesina de los famosos Televiteatros.  En este
lugar ahora están los Teatros Telmex.

Esta foto la tomé sobre el Eje Central esquina con Dr. Liceaga. En la
barda de madera se lee un mensaje que dice: "Familiares de los
deudos", letrero que luego corrigen por: "de los difuntos".  

Este edificio se encontraba en las calle de Dr. Liceaga y Cuauhtemoc.

Este edifico era la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial. Ahora se
encuentra en este lugar el Jardín Dr. Ignacio Chávez.

Muy cerca de Televisa, creo que sobre Cuauhtemoc y Dr. Río de la Loza.

Esquina de la calle de Puebla y Cuauhtemoc a un costado de los Televiteatros.

El Hospital General visto desde la avenida Cuauhtemoc.

Otra fabrica de ropa cerca de la Plaza de Tlaxcoaque. Fray Servando y calle
5 de Febrero.

Cerca de la Alameda sobre la calle de Baldera esquina con Colón. Se ven los
restos del Hotel Regis en la esquina con Av. Juarez. El edificio amarillo (Edificio
Beaumont) aun existe. Atrás de este se encuentra lo que fuera el Banco
 de Industria y Comercio.

Av. Juárez. A lo lejos se ve el Monumento a la Revolución. De lado derecho
se ve Salinas y Rocha luego del incendiarse y atrás de el los restos del
Hotel Regis. En seguida del Hotel Regis se ve el edificio H. Steel, famoso
por su reloj que se detuvo a las 7:22 luego del terremoto.

Esta toma la hice desde la calle de Dr. Mora a un costado de la Alameda, son los
restos calcinados de Salinas y Rocha.

Calle Dr. Mora y Av. Juárez. De lado izquierdo de la  toma
se alcanza a ver parte del Hotel del Prado, en seguida la
Secretaria de Marina derrumbada, y de lado derecho el
Edificio Beaumont que aun existe. El edificio alto de atrás
era el Banco de Industria y Comercio. 

El Conjunto Pino Suárez visto desde la calle Nezahualcoyotl. 

El Conjunto Pino Suárez visto desde la calzada de Tlalpan.

La torre del Conjunto Pino Suárez cayó hacia el puente a desnivel de Fray
Servando Teresa de Mier.

Solo quedaron fierros retorcidos y toneladas de escombros de la gran torre
del Conjunto Pino Suárez.

Por último les muestro el gafete original (apócrifo) que usé aquellos
días para poder pasar a las zonas acordonadas a tomar mis fotos.



Faltan algunas fotos que no logré encontrar, en cuanto las tenga las agregaré a este post. Por cierto, como se habrán dado cuenta yo me dediqué a tomar principalmente edificios semiderrumbados, los que se vinieron abajo en su totalidad no me resultaron fotográficamente atractivos porque solo eran montañas de escombros que no mostraban lo que había ahí antes de venirse abajo. Creo que los edificios parcialmente derrumbados son más interesantes y muestran más claramente la magnitud de la tragedia.

En fin, solo espero que nunca se vuelva a repetir esto, porque para los que lo vivimos es un recuerdo muy triste que nunca vamos a olvidar por toda la gente que tristemente perdió la vida aquel día. Ahora solo espero que como sociedad estemos mejor preparados para enfrentar otra catástrofe como estas, aunque siendo honesto, es difícil estar preparado para las catástrofes de esta magnitud.