21 junio 2012

El Holiday on Ice en la Arena México




Todos los años, por ahí del mes de mayo, era de ley que mi Sacrosanta madre, en complicidad con mi tía, nos llevara a la Arena México a ver uno de los espectáculos que a mis primos y a mí nos chiflaba, me refiero nada más y nada menos que al famoso Holiday on Ice.

Las primera vez que fui al Holiday on Ice habré tenido cuatro o cinco años. Me cuenta mi Sacrosanta madre que la persona que trajo ese espectáculo a México fue Carlos Amador, un empresario que, entre otras cosas, era el dueño de algunos cines en los cuales no solo presentaba películas sino que también “variedades” (en el cine “Alameda” por ejemplo). Si no me equivoco, Carlos Amador aparte de ser locutor, conductor, productor y director de televisión, también tuvo a su cargo una de las revistas de la farándula más importantes de México, la celebrísima revista “Tele-Guía”. Por si fuera poco, Carlos Amador tuvo la suerte de casarse, en dos ocasiones, con la guapísima y queridísima actriz Marga López. Bueno, pues según mi madre, que por aquellos tiempos era como la Paty Chapoy de ahora (se sabía vida y milagros de todas las celebridades de la época), me asegura que él fue la persona que tuvo la genial ocurrencia de traer a nuestro país ese maravilloso espectáculo sobre hielo. Así que por lo que a mí respecta, ¡muchas gracias don Carlos!

Para los que no conocieron el Holiday on Ice, les cuento que era un espectáculo sobre hielo que se presentaba cada año en la Arena México, por cierto, nada que ver con los trinches espectáculos de Disney que actualmente se llegan a presentar en el Auditoria Nacional en una pinchurrienta minipista de hielo, aquello sí era espectacular.

Desde que llegábamos a los alrededores de la Arena México en el viejo Datsun de mi tía, mi corazón comenzaba a latir fuertemente de la emoción hasta alcanzar niveles casi “taquicárdicos”. Luego de buscar un lugar donde estacionar la unidad, mi hermano, mis primos y yo, salíamos disparados hacia la entrada principal de la Arena México ansiosos ya por entrar.




El Holiday on Ice en la Arena México.


Por su puesto que había que hacer una escala obligatoria en alguno de los puestos de la entrada para presionar a nuestras respectivas progenitoras y así conseguir que nos compraran algún “firulito” o souvenir antes de entrar al evento. Pare ello nos valíamos del siempre efectivo e infalible chantaje sentimental, a veces y de ser necesario, con todo y “moco de burbuja”. Cierto que normalmente no obteníamos gran cosa, pero hasta eso, nos conformábamos con lo que fuera concientes de la situación económica precaria (jodida) en la que normalmente se encontraban nuestras “jechus”. Por lo general el resultado era, o un bonito luchador de plástico, “El Santo” o “Blue Demon”, o una muelota llena de mini chicles que se colgaba al cuello y que bien alcanzaba para pasársela masticando chicle toda la función.

Luego de guardar en las bolsas del pantalón a nuestros flamantes luchadores de plástico o de colgarnos en el pescuezo nuestras muelotas llenas de chicles, entonces sí, muy obedientes todos,  tomábamos de la mano a nuestras mamás y nos dirigíamos hacia la entrada principal. Una vez que el cebollín de la entrada revisaba nuestros boletos, comenzaba el largo camino a través de los viejos pasillos de la Arena México en busca de nuestros lugares.

Una de las cosas más emocionantes era el momento en el que por primera vez aparecía frente a nosotros esa enorme pista de hielo. Todos los niños moríamos de ganas por ir a la orilla de la pista a tocar el hielo, cosa que normalmente no podíamos hacer porque los lugares a los que íbamos no eran precisamente los mejores, los de abajo. Resignados mis primos y yo, veíamos desde las alturas como los afortunados escuincles que se encontraban cerca de la pista corrían maravillados a tocar el hielo.

Recuerdo que en el centro de la pista siempre había una botella enorme de Coca-Cola y una cajetilla de cigarros, la marca no la recuerdo bien pero creo que eran de Raleigh. En cuanto salían un par de patinadores a retirar esa enorme cajetilla de cigarros junto con la botella de Coca-Cola, la expectativa crecía porque esa era la señal de que estaba por comenzar la función. En ese momento todos los niños corrían a ocupar sus lugares y los vendedores de “cervezas refrescoooos” y demás chunches, se retiraban para poder dar comienzo al bonito espectáculo sobre hielo.

Luego de que las luces se apagaban y se escuchaba la música, la magia comenzaba y daba inicio el maravilloso Holiday on Ice. Durante la función se presentaban patinadores profesionales, algunos de ellos habían sido campeones o medallistas, mismos que se presentaban en la pista como solistas o en pareja. También había un grupo de patinadoras “emplumadas” de muy buen chamorrín (esto lo note cuando fui años después ya más labregón) que hacían la delicia de chicos y grandes (sobre todo de grande “libinoputridos”). Este grupo de coristas sobre hielo (tipo las “rockettes” del Radio City Music Hall) tenía un número que emocionaba mucho a la gente. Este número consistía en irse incorporando, una a una, a una línea de patinadoras que giraba cual si fuera una hélice de avión. Para las primeras esto era muy fácil, pero a medida que crecía esa línea de patinadoras, la velocidad necesaria para alcanzar los extremos aumentaba, por lo que las últimas en incorporarse practicante tenían que volar para poder alcanzar a sus compañeras en los extremos de esa larga línea.

Otro cosa que me llamaba mucho la atención (recuerden que era mocoso imberbe), era cuando llenaban por completo la pista con humo blanco, seguramente producido con hielo seco, para que algunos de los patinadores hicieran sus más vistosas evoluciones ahí. El efecto que se producía era muy padre, daba la impresión de que los patinadores volaban sobre las nubes en lugar de patinar sobre el hielo. De nuevo me daban envidia los críos que estaban cerca de la pista y que alcanzaban a tocar ese mágico humo blanco que llegaba hasta sus lugares… chiale.

A la hora del intermedio se prendían las luces e inmediatamente aparecían entre el publico los clásicos vendedores de comida, bebidas y recuerditos. El clásico grito pelado de “hay cervezas refrescooos” se escuchaba por toda la Arena México gracias a la acústica del lugar. Aprovechando todo el movimiento de personas generado por los vendedores y los papás que llevaban a sus miones hijos al baño, mi Sacrosanta madre y mi tía sacaban discretamente de entre sus grandes bolsas las tortas que clandestinamente habían introducido al lugar para saciar nuestro apetito feroz. Afortunadamente no éramos los únicos pelados que hacíamos esto. Nuestros vecinitos de butacas normalmente hacían lo mismo, por lo que la corredera y el intercambio de tortas de huevo, de jamón, de queso de puerco y, mis preferidas, las de frijol con queso fresco y chile chipotle, estaban a la orden del día allá en las alturas en donde nos encontrábamos. Mientras mi hermano, mis primos y yo, alegres jambábamos nuestros lonches, nos divertíamos viendo el cochecito que salía a restaurar el hielo de la pista, y es que la verdad era muy divertido ver como funcionaba esa especie de mini barredora de hielo.





Este es el Holiday on Ice pero no en la Arena México, parece ser que es
en algún lugar de Brasil, de cualquier modo sirve para ilustrar más o menos
como se veía cuando se presentaba aquí en México.


Interesante boleto usado para una promoción de Pepsi-Cola en el Holiday on Ice. 

Dentro de mi colección de boletos encontré este de 1989.

Quizás este boleto fue de la última vez que vi el Holiday on Ice en México en 1992.


Recuerdo que también habían algunos patinadores cómicos bastante divertidos, claro, también eran excelentes patinadores, solo que a estos les gustaba más la chacota y el vacile. Estos patinadores chuscos se encarreraban tanto sobre el hielo que luego ya no se podían parar y terminaban saliéndose de la pista brincando hasta donde se encontraba el respetable. A la gente y a mí esto nos parecía muy divertido y lo aplaudíamos mucho.   

Quizás el momento en el que más me corroía la envidia, era cuando las bizcochitos patinadoras sacaban unos pequeños trineos en los que invitaban a pasear a los afortunados niños “pirrurris” que se encontraban alrededor de la pista. La verdad es que yo siempre soñé con pasear por la pista del Holiday on Ice en alguno de estos trineos conducidos por alguna de las piernudas gringuitas y nomás nunca se me hizo.

Desde los cuatro o cinco años en que comencé a ir al Holiday on Ice y hasta como a los veinticuatro que fui por última vez, este maravilloso espectáculo sobre hielo fue sin lugar a dudas uno de mis preferidos. Por alguna inexplicable razón, inexplicable al menos para mí, el Holiday on Ice dejó de venir a México y terminó convirtiéndose, como siempre ocurre en estos casos, en tan solo un recuerdo más en mi memoria… ¡ah, pero eso sí!, en uno de los recuerdos más entrañables y queridos en mi memoria.


Los tiempos pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!

19 comentarios:

Gina Dominguez dijo...

Esta hermoso este post, que bonitos recuerdo, yo fui muchas veces de niña y me hubiera encantado llavar ahora a mis hijos. Lo que se presenta en el auditorio nacional de disney como que le falta algo, es muy bonito pero le falta algo que solo tenia el Holiday on Ice. Maravilloso pos Said, gracias.

yukio dijo...

algo esta fallando con mi comentario

ya sabes yukio dijo...

mi consuleo fue que al voltear atras todavia habia una zona de asientos , yo tambien quise tocar , oler y ver de cerca aquel maravilloso mundo frio , mi padre se las ingenio y ocupamos unos asientos libres a un costado de la pista, y asi disfrutamos la mitad de aquel espectaculo , yo recuerdo que mi papa estaba fascinado viendo a las gueritas , y no precisamente sus ojos verdes y azules, a mi hermano le pregunte que para que servia esa maquina, y el me contesto que era un refrigerador y que si no pasaba seguido , entonces aquello se descongelaba . Oye esas muelas eran clasicas , yo siendo egoista conmigo mismo , me duraban hasta el fin de semana.

Gabriela G dijo...

Yo solo iba a la Arena Mexico cuando iba al Holiday on Ice o al Circo Atayde Hermanos. Me encantaria que regresara para poder llevar a mis hijos que aunque ya estan grandes seguro que les encantaria, por lo menos les encantaria ver a su mama feliz recordando jaja. Que padres tiempos!

Anónimo dijo...

Que maravilla de entrada, felicidades. En verdad que se extrañan esos tiempos todo era mas sencillo peroi suficiente para maravillarnos. Ojala tambien hables de Circo Atayde que se presentaba ahi y de las luchas, pero de las de antes, con los luchadores de antes. Saludos

Aseret dijo...

Recuerdo que una vez fuimos de vacaciones al DF y nos llevaron a ver Disney On Ice que presentaba a Pinocho, no sé si era en la Arena México pero tenías que cambiar unas latas de Chocomilk para que te hicieran un descuento o te dieran u pase.

Saludoos!!

Anónimo dijo...

Dice mi papa que muchisimo antes de que llegara el Holiday on Ice a la Arena Mexico si llego a presentarse en el Auditorio Nacional. Habria que checar eso. Saludos

Arturo Gomez dijo...

Hazte el del Circo Atayde de una vez ¿no?. Saludos

Arturo Avila dijo...

Que buenas fotos amigo, en verdad que me trajeron muy buenos recuerdos. Saludos

Anónimo dijo...

¡Que barbaro que bonitos recuerdo! No sabes todo lo que has traido a mi mente, yo era feliz cuando mis papas me llevaban al Holiday On Ice. Gracias

Ana

Anónimo dijo...

Les comento a todos que este año en el mes de Julio se presento en el DF y Guadalajara Peter Pan on Ice que es nada menos una producción de Holliday on Ice, http://www.holidayonice.com/corporate/Shows.htm, esten pendientes seguro el año proximo regresan con otro show.

Saludos y un abrazo
Alberto Baeza

Erick Mejia dijo...

A mi padre le daban boletos para ira ver el espectáculo en la Arena México, 1989-1992, que bonitos se veían los artistas patinando, y creo que hasta nos regalaban a los niños una bolsa de golosinas

Francisco Guayasamin dijo...

Holiday on Ice, sigue , pero que desde que murio su productor Ted Shuffle paso a STAGE HOLDING , una empresa holandesa que lo produce.
Giran por Europa. Pero la calidad del espectaculo ha bajado notablemente, cuando han venido a Sudamerica, ya la gente hace comparaciones y no le gusta.
El Holiday On Ice fue un Espectaculo Grandioso. Fui y soy un fanatico del HOI antiguo.

Anónimo dijo...

Me gusto mucho tu blog que bueno que siga abiedo esos comentarios tan positivos grasias amigo

Louis van Peer dijo...

estoy muy orgulloso de figurar en primer plano en este blog - en la imagen de los chicos en chaqueta de lentejuelas... soy el primer chico delante.... en 1972. Saludos.... Louis

jaime said dijo...

Pues que honor tenerte por acá mi estimado Louis, tú contribuiste a la diversión de miles de niños como yo que disfrutamos tantos años ese entrañable espectáculo. Te mando un fuerte abrazo y esta es tu casa, ya sabes.

Anónimo dijo...

Hermoso recuerdo yo venia de Veracruz a ver el espectaculo, lástima que ya no venga a México, era bonito por que la pista quedaba en el centro y se apreciaba muy bien todo.

victor reyes dijo...

Yo fui uno de los privilegiados en trabajar en la Arena México desde muy niño, recuerdo que terminando de mi trabajo me iba hasta las primeras filas de la pista y disfrutaba del espectáculo, esto era todos los días y jamás me aburría, leyendo este post no pude evitar soltar unas cuantas lagrimas, me hizo recordar esa época tan maravillosa.
Gracias por el post.
Atte: Víctor Reyes

jaime said dijo...

Mi estimado Victor Reyes me da mucho gusto que este post te haya traído buenos recuerdos, esa es la intención. Un abrazo y gracias por dejar tu comentario.