02 marzo 2012

Bailando "La Tacha" en Medusas



Yo jamás fui de discotecas y antros, sobre todo de las de moda, y es que francamente pasar por la humillación de hacer fila y estar fregando al cadenero hasta que te dejara pasar, neta, no iba conmigo. Todavía de que uno iba a gastarse una buena lana en el “cover” y las bebidas espirituosas de esos lugares, había que estar mendigando la entrada, ¡pues no!, por esa razón yo pocas veces llegué a ir a una disco. Sin embargo, por una u otra razón, creo que puedo decir que sí conocí algunas de las más famosas de aquellos tiempos.

Mi primo que conocía muy bien a uno de los dueños del Carlos´n Charlie’s, resulta que en alguna ocasión coincidió que departió en una tertulia (peda) con uno de los efectivos del Medusas, mismo que generosamente le obsequió una “tarjeta” la cual le daba acceso directo a su disco-antro. Así fue como mi primo me convenció de que fuera a conocer ere bonito “centro de salud” del cual él ya se había hecho aficionado.

El lugar estaba justo donde otrora había estado una de las más famosas discotecas de los ochentas, me refiero al “Jubilee”. Ahí, junto a Plaza Inn, en la calle de Río San Ángel casi esquina con Insurgentes, para ser preciso en el número 89, estaba esta maravilla de lugar llamado “Medusas”.

Yo escéptico me rehusaba a aceptar la cordial invitación del borrachote de mi primo para asistir a ese lugar, primero por lo que ya les expliqué, mi fobia a las colas (corrijo, a las colas no, a las filas, a las colas si soy aficionado), y después, porque el tipo de música que ahí se escuchaba (música electrónica tecno pop, o algo parecido) no era precisamente lo mío. De cualquier forma, la insistencia de mi primo y su novia para que los acompañara hicieron que finalmente les diera el “sí”.  

Cuando llegamos al Medusas ya había como chingomil pelados haciendo la inevitable antesala en la entrada principal del congal ese. El lugar lucía bastante bien, de primer nivel tal y como su antecesor el “Jubilee”. La fachada del lugar la verdad es que siempre me pareció bastante fregona, hacía honor al nombre del antro.

Tal y como prometió mi primo, basto con decir compermiso compermiso compermiso hasta llegar a la cadena, mostrar la dichosa tarjeta, saludar a los prepotentes cadeneros, para que inmediatamente nos dejaran pasar sin ningún problema al antro. De reojo alcancé a ver la frustración de varios “frecillas” que pacientes esperaban a que al güey de la entrada se le diera la gana dejarlos pasar. Yo por dentro pensé: “¡pero qué necesidad!”. Instantes después y luego de ver que francamente sus vidas me tenían sin cuidado, los deje atrás y junto con mi primo y su novia entramos al ruidoso lugar.

El lugar era como todos, oscuro, ruidoso, y lleno de borrachos… si, ya sé, ya estoy hablo como viejito, pero si supieran que siempre he opinado lo mismo de esos lugares, seguro que llegaría a la misma conclusión que yo, “siempre fui viejito, ¡nací viejito!”. En fin, luego de entrar nos ubicamos estratégicamente en la parte alta del lugar, junto a una barra, para inmediatamente después proceder a ingerir agüita loca para ir haciendo ambiente. El Medusas contaba con “barra libre”, así que solo bastaba con darle una buena propina al monito de la barra para que este se encargara de ponerte literalmente hasta el keke. Yo, que tampoco era muy borracho, no lo van a creer, me la llevé con pura agua mineral toda la noche. Lo mejor es que en aquel tiempo sí se valía fumar en los antros, cosa que hice toda la noche con singular alegría (creo que por aquellos años yo fumaba John Player Special).

Desde la parte alta donde nos encontrábamos se tenía una perspectiva muy buena del lugar; allá abajo, se encontraban algunos contertulios ligando, bailando y libando, cada uno en lo suyo, y yo, acá en lo alto, me divertía feliz observándolos mientras la música se encargaba de dejarme literalmente como una tapia, sordo. Había jaulas y algunos pequeños escenarios elevados en donde un grupo de oligofrénicos realizaban algunas evoluciones con “bolas de lumbre” y demás parafernalia. El espectáculo visual era muy bueno, surrealista, propio para el consumo a discreción de ciertas sustancias estimulantes, mismas a las que yo siempre les di la vuelta por joto… joto pero no pendejo. Entre el respetable identifiqué a Jorge “El Burro” Van Rankin, que para variar ya andaba hasta su madre tratando de ligarse a una féminas (que igual andaban hasta su madre). Más allá, en un lugar más discreto, vi al “Gallito Feliz” departiendo tranquilamente con un grupo de amigos… buena onda el niño Castro.   

La música, que como les digo, yo que no soy un experto podría decir que era: electrónica tecno pop, prendía al respetable y los hacía bailar eufóricos, eso sí, cada quien en su sitio y a brinco pelado. Los mejores DJ’s de los 90’s desfilaron por ese antro. Las personas que llegaron a ir, seguramente se acordaran del SUPER ÉXITO musical del lugar, me refiero a “La Tacha” del sensacional Factor X.





Dj Rick Silva, aka AKME. 


Uno de los DJ más famosos de aquellos años, Ricardo Silva, mejor conocido como Rick Silva o Dj AKME, fue el creador no solo de esta rola, sino de todo un concepto. Rick comenzó a tocar si no me equivoco en el “Dan Zoo” (aunque antes peregrinó por varias discotecas haciendo sus “pininos”). Por cierto, en el “Dan Zoo” fue donde Alejandra Guzmán encontró al padre de su hija, el joven Moctezuma, que era hijo de la dueña del lugar, la Sra. Estela Moctezuma. Bueno, luego de este breviario cultural cortesía de Said Origel, prosigo. Pues bien, Rick Silva comenzó ya oficialmente como DJ en el “Dan Zoo” para luego mudarse, en 1989, al famoso antecesor del “Medusas”, el “Jubilee”. Él, Rick Silva, junto con otros DJ’s, crean un concepto de fiestas electrónicas el cual llamaron “La Noche De La Medusa” mismo que fue todo un seceso. El dueño del “Jubilee”, el Sr. Rojo de la Vega, al ver el tal éxito, le ofreció a Rick transformar su “fiesta” en un “antro”, y así, Rick Silva con la venia y el apoyo ($) de Rojo de la Vega, creó todo el concepto de ese antro que durante los 90’s y hasta su clausura, fue uno de los más fregones de todo México, el “Medusas”. Rick Silva posteriormente incursionó en la radio, primero en su programa de 96.9 Beats FM y luego en Radioactivo con su programa “Alter Mix”, siempre promoviendo su música electrónica. A continuación les puse el súper éxito de Factor M a ver si lo recuerdan, señoras y señores... ¡La Tacha!






Pues bien, durante toda la noche me la pasé tratando de verme cool tomando mi agüita mineral mientras intentaba bailar al ritmo de ese “punchis punchis”. No les voy a mentir, la verdad es que si me divertí mucho haciendo mis observaciones, lidiando con dos que tres borrachas y escuchando la buena música del lugar, aunque claro, jamás tocaron ninguna de Timbiriche o Village People para que yo pudiera hacer alarde de mis mejores pasos discotequeros. Finalmente salimos de ahí, yo muy bien, mis contertulios hasta la madre, fuimos por unos ricos tacos de lamina a Tlalpan (suaderito, longaniza y tripa) y luego, en calidad de bultos, dejé a mi primo y su concubina en lugar a salvo para entonces si pasar a retirarme a mis habitaciones. He de decirles que el trinche zumbidito en el oído me duró todo un día, ni modo, eso de no estar acostumbrado a los decibeles como quiera a uno lo afecta fácilmente sus virginales oidos.  

Pero todo lo que empieza tiene que acabar y luego de la salida del Rick del “Medusas”, en 1996, el antro comenzó a decaer, esto aunado a las queja (que nunca faltan) de los vecinos inconformes, un buen día el “Medusas” chupo faros y finalmente fue clausurado por las autoridades competentes. Hoy en este lugar donde alguna vez estuvo el “Jubilee” y el “Medusas” se encuentra el nuevo centro de espectáculos “Babilonia”, y de aquel famoso lugar undergruond de música electrónica ahora solo queda, como diría mi abuela: “el pedo y el relinchido”.


Los tiempos pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!

13 comentarios:

Gabriela Gv dijo...

Querido Said, pues yo nunca la verdad lo conoci por dentro, pero despues de leer esto haz de cuenta que fui contigo. Que divertido! jajaja

Anónimo dijo...

Que buenos recuerdos, ojala puedas escribir algo de todas las discos de aquellos años ochentas y noventas. Esta estuvo de pelos!!! Saludos

Alma dijo...

Yo recuerdo el Magic Circus que estaba por el toreo y el New del Pedregal, eran unas de las discos mas conocidas de los ochentas. Creo que el Medusas ya fue despues pero tambien fue de las mas conocidas. Ah que bonitos recuerdos.

Liz Morelos dijo...

Said, sigue escribiendo de todos esos lugares tan chidos, las que no los conocimos nos encanta como los describes, haz de cuenta que nos hubiera tocado estar ahi. Chido!!!

Anónimo dijo...

Ya habia olvidado esa rola, que buen recuerdo. Excelente post!

sal dijo...

Asi es! Los finales de los 80s (porque a principios de los 80s aun no habia la cultura del "antro" como tal, en Mexico) fueron reinados por el Magic al norte de la Cd. y el News al Sur. Eran de lo mas fresa y la competencia de lugares como Rockotitlan para los no fresas.
El Antrusas formo parte de la segunda generacion de Antros en Mex en los 90s y que consolidaron esta cultura del antro actual...

jaime said dijo...

Bien dicho Sal, el "Antrusas" jeje.

ANNIIEEE dijo...

wooow!!!Como no recordar este lugar donde prácticamente pase cada sábado por un año, pero te falto describir como era el antro un castillo por fuera con una fuente de color y la medusa, por dentro el camino con velas llegabas a las escaleras y había una puerta para acceder a la pista todo esto por dentro era un castillo con concepto medieval, el piso tu ya lo has dicho se elevaba y un escenario para los bailarines, sin olvidar el retablo del fondo donde comúnmente pasaban los bailarines, era una maravilla de lugar y efectivamente solamente música electrónica que no cualquier antro las tocaba eso si los cadeneros eran unos mamones con eso de que solo la elite y los artistas entraban se comportaban como unos verdaderos mierdas. Gran canción y grandes recuerdos.

Anónimo dijo...

Mis primos travajarron ahy muchos años

Anónimo dijo...

Y hasta ahorita sigo consevando una platera del medusases un gran recuerdo

Vicente dijo...

nada mas que estas mal. Medusas no fue clausurado, simplemente dejo de ir la gente hasta que un día no se pudo abrir por falta de dinero para comprar el alchol! :/

jaime said dijo...

Ok, digamos que fue un suicidio asistido... ya que.

Saludos.

Michelle dijo...

La verdad yo iba hasta los domingos a medusas y me encantaba era mi antro favorito!! Conseguías de todo y es cierto, iba muchissimo cristhian castro, Ale Guzman, Ernesto Dalessio que por cierto un tal Oscar que trabajaba ahi andaba con lupita Dalessio,un argentino que me caía bien gordo que me quería ligar siempre,pues ami me gustaba su amigo.Bueno en fin me encantaba Medusas :-)