09 marzo 2011

Y ahí va el camión...


El recuerdo más antiguo que tengo de un viaje en camión por la Ciudad de México es, yo tomado de la mano de mi madre, subiendo a un camión color crema con un letrero en el frente que decía “Santiago Algarín”. Este camión lo tomábamos a una calle de donde yo vivía en el sur de la ciudad y nos llevaba hasta el Centro. Ahí nos bajábamos en la esquina que hacen las calles de Uruguay e Isabel La Católica en donde está la antigua Biblioteca de la UNAM, para ir a visitar a una de mis tías que vivía en el número 10 de la calle de Uruguay, justo sobre la extinta cantina “La Ola” (casi frente al famoso restaurante “Danubio”).


Camión de los color "cremita" de los que les hablo. Esta foto es de la
calle de Uruguay e Isabel La Católica.

Aquí se alcanza a ver uno de los camiones "cremitas" a lado de un
trolebus de la época.

Recuerdo muy bien que estos camiones color crema ya estaban muy viejos y maltratados. Estos camiones a los que me refiero, ya no eran de los “trompudos” (como aquellos famosos Chimecos), no, estos ya eran de los camiones “chatos”, más modernos que los otros, pero igual de maltratados. No solo eran camiones viejos, el servicio que daban en ese entonces, ya era muy malo. Muchas de las rutas iban sumamente saturadas (como quien dice ¡hasta la madre!), así que siempre se veía gente prácticamente colgando de las puertas. Además, en ese tiempo, se usaba subirse “de mosca” (como polizón) en la parte trasera de los camiones y los trolebuses, así que los automovilistas tenían que ir siempre en las vivas por si se caía algún cristiano de estos, para no pasarles por encima.


El servicio era pésimo y la cantidad de camiones insuficiente, por eso
habia que subirse a como diera lugar.

Años después, los camiones de la Ciudad de México se modernizaron y surgieron los famosos “Delfines”. Desgraciadamente y como siempre pasa entre el peladaje (il popolo), poco duraron en buenas condiciones y al poco tiempo también ya eran unas reverendas carcachas. Junto con los famosos "Delfines" también llegaron a circular otros de nombre “Ballenas” que eran parecidos, solo que de color azul.


Un "Delfin". En el circulo se alcanza a ver el pequeño delfin que tenían
estos camiones a un costado de la puerta.


Este era un "Delfin" de los blancos. También tenían su insignia de delfin.




El que está de lado izquierdo era muy parecido a "Las Ballenas", solo
que estas eran de color azul. El de la derecha es un "Delfin".

Todavía estaba yo en la primaria cuando se pusieron de moda los boletos “21”. Estos boletos que el cobrador entregaba al pasaje en los camiones, tenían la particularidad de que, si al sumar los números del boleto el resultado era igual a 21, estos podían ser canjeados por el inocente pero ensalivado beso de una amiguita de casquitos ligeros. Lo mismo era con los boletos de los trolebuses que circulaban por aquellos años.


Si al sumar los números que estan en la parte izquierda del boleto
el resultado era "21", ¡entonces lo podías cambiar por un beso!

En 1981, el profe Hank González terminó con las nefastas empresas privadas del “pulpo camionero” (como se le conocía) y creó la Ruta 100 (R-100). Con esto mejoró considerablemente el servicio y se modernizó la operación de los camiones. El pasaje costaba $3 pesos por aquellos años, incluso surgió un abono que se podía adquirir quincenalmente. Al mismo tiempo, el servicio de transporte eléctrico de la Ciudad de México (trolebuses) trataba de modernizarse y no quedar rezagado. La Ruta 100 prestó sus servicios de 1981 hasta 1995, en que, como buena empresa descentralizada, se declaró en quiebra y peló sus pollos.


Parada de la Ruta 100.

Ruta 100 en un Eje Vial.

Abono de transporte de la Ruta 100.

Trolebus antiguo.

Tolebus del Departamento del Distrito Federal.

Trolebus de los llamados "anaranjados".

Igual que ahora, el paseo en aquellos camiones era como darse un buen baño de pueblo. Se subían vendedores y artistas a ofrecer lo suyo. Por otro lado, los asaltos eran más “románticos” que ahora. Los malhechores de aquellos años, era verdaderos artistas del “dos de bastos”, carteristas que con gran habilidad sustraían la cartera (con todo y quincena) a los caballeros y a las damitas sin que estos se dieran siquiera cuenta. Hoy los asaltos son a lo pelado, a mano armada y con uso innecesario de violencia.

Existe una gran película del cine mexicano para todos aquellos que quieran recordar esos transportes antiguos, me refiero a “Esquina bajan” (1948) de Alejandro Galindo. En esa película sale el buen David Silva y el gran Fernando Soto "Mantequilla". Es muy parecida a aquella película de la que les hablé cuando recordamos los tranvías, película de nombre “La ilusión viaja en tranvía” (1954) de Buñuel. Bueno, pues en “Esquina Bajan”, hay un número musical con el Trío Latino y Viruta, que es una maravilla… ¡chéquenlo!





Sin más por el momento, me paso a retirar para darme mi baño de pueblo, en uno de los “lujosos” y “seguros” camiones de la Ciudad de México…


Los años pasados no fueron mejores… ¡pero sí más chidos!

5 comentarios:

Gabriela Gv Sa dijo...

Siii yo iba en la primaria y me acuerdo de esos boletos q sumaban "21".. q padre! Yo viaje mucho con mi mama en los Delfines porque tomabamos uno todos los dias para ir a mi secun. Buen recuerdo Said!!

Anónimo dijo...

No se si todavia existan los "chimecos" pero eran horribles y muy contaminantes. Hasta hace un tiempo circulaban por el Estado de Mexico, como me fui a vivir fuera del DF ya no se si aun existen.
Saludos Said.

Anónimo dijo...

Creo que los camiones cremas que se mencionan y que pasaban por las calles de Uruguay eran los "Juarez Loreto".

jaime said dijo...

Es posible que también pasara esa ruta, yo la verdad no lo recuerdo. La que yo tomaba cuando estaba muy chavito, recuerdo que decía algo de "Santiago Algarín". Esta linea la tomaba de la colonia Reforma Iztaccihuatl hasta el centro y pasaba muy cerca de la Comercial Mexicana Asturias y luego tomaba Isabel La Catolica. Saludos

Sal dijo...

Mr. Said:
eres la neeeta! GraX por revivir todos estos recuerdos de esas epocas mejores a mi manera de ver (sera que la nostalgia distorciona la realidad?). El caso es que tienes de todo y hasta fotos. Que chido! En verdad grax

Sigue subiendo, que yo seguire leyendo, jeje

salu2